La AFA vuelve a quedar envuelta en un escándalo tras la aparición de una nueva sociedad pantalla registrada en Estados Unidos, vinculada a transferencias millonarias que ahora son investigadas por la Justicia.
La AFA volvió a quedar en el centro de un nuevo escándalo financiero tras la aparición de otra sociedad registrada en Estados Unidos que sería utilizada como empresa “pantalla” para el manejo de fondos vinculados al fútbol argentino. La revelación profundiza una investigación judicial que ya había encendido alarmas por transferencias millonarias al exterior y pone nuevamente bajo la lupa la administración económica de la Asociación del Fútbol Argentino.
Según surge de una investigación periodística que accedió a documentos oficiales de Estados Unidos, una firma denominada W Trading LLC, constituida en el estado de Florida, habría recibido transferencias por más de 2,3 millones de dólares provenientes de cuentas relacionadas con la AFA. Esta sociedad se suma a otras cuatro compañías previamente señaladas por recibir fondos similares, todas sin actividad comercial comprobable ni estructura operativa real.
Uno de los puntos más sensibles del escándalo que golpea a la AFA es el perfil del titular formal de W Trading LLC. Se trata de un ciudadano argentino sin antecedentes empresariales significativos, cuya trayectoria laboral declarada no se condice con la magnitud de los montos involucrados. Para los investigadores, este dato refuerza la hipótesis de que la empresa habría sido creada únicamente para canalizar dinero, una maniobra habitual en esquemas financieros opacos.

La causa judicial que investiga los movimientos de la AFA ya derivó en allanamientos realizados a fines de 2025 tanto en la histórica sede de la calle Viamonte como en el predio de Ezeiza. En esos procedimientos se secuestró documentación contable y material informático que ahora es analizado para reconstruir el recorrido del dinero transferido al exterior a través de intermediarios.
De acuerdo a fuentes cercanas al expediente, las transferencias realizadas desde cuentas vinculadas a la AFA habrían sido fragmentadas en distintos envíos para evitar alertas automáticas de los sistemas de control antilavado. Este mecanismo, conocido como “pitufeo”, es uno de los elementos que ahora analiza la Justicia para determinar si existió una maniobra deliberada para ocultar el destino final de los fondos.
Desde la conducción de la AFA, hasta el momento, se emitieron comunicados generales en los que se niegan irregularidades y se sostiene que los movimientos financieros responden a contratos comerciales internacionales. Sin embargo, no se difundió públicamente documentación que explique por qué millones de dólares terminaron en sociedades sin actividad visible, lo que mantiene abierta la controversia.
El escándalo también trascendió fronteras. Organismos argentinos habrían puesto la información a disposición de autoridades estadounidenses, incluyendo oficinas federales de control financiero, para que analicen posibles delitos cometidos en su jurisdicción. Esto convierte el caso de la AFA en un asunto de alcance internacional, con potenciales consecuencias judiciales fuera del país.
Más allá del plano legal, el impacto institucional es profundo. La AFA, que representa al fútbol argentino a nivel mundial y administra recursos millonarios provenientes de derechos televisivos y acuerdos comerciales, enfrenta una crisis de credibilidad en un contexto especialmente sensible, a poco más de un año del Mundial 2026.
Por ahora, no hay imputaciones firmes ni condenas, pero la investigación sigue avanzando y cada nuevo hallazgo agrega presión sobre la dirigencia de la AFA. La aparición de esta nueva sociedad en Estados Unidos refuerza la sospecha de un entramado financiero complejo que todavía está lejos de quedar completamente esclarecido.
