Las proyecciones para la campaña agrícola 2026/27 muestran un escenario favorable para Argentina, en contraste con la fuerte caída que enfrentan dos de los principales productores mundiales: la Unión Europea y Estados Unidos.
Mientras Europa prevé su menor cosecha de maíz en casi dos décadas y Estados Unidos atraviesa uno de los niveles más bajos de producción de trigo de los últimos 50 años, el agro argentino se encamina hacia nuevos récords de producción.
Europa y Estados Unidos enfrentan una menor oferta
La Comisión Europea redujo su estimación de producción de maíz para la campaña 2026/27 a 51,9 millones de toneladas, el volumen más bajo desde 2007. Incluso, consultoras internacionales como Expana, Argus y COCERAL advierten que la cosecha podría ubicarse por debajo de los 50 millones de toneladas, un nivel que no se registraría desde la década de 1990.
En Estados Unidos, la principal preocupación se concentra en el trigo. La superficie sembrada de trigo de primavera cayó a 9,39 millones de acres, el registro más bajo desde 1970, lo que llevó a los analistas a proyectar una de las producciones más reducidas de las últimas décadas.
Argentina apuesta a una nueva campaña histórica
Frente a ese contexto internacional, las perspectivas para el campo argentino son ampliamente positivas. La campaña 2026/27 podría consolidar los récords alcanzados durante el ciclo anterior tanto en maíz como en trigo.
En la campaña 2025/26, las estimaciones ubicaron la producción de maíz entre 64 y 70,5 millones de toneladas, con la Bolsa de Comercio de Rosario proyectando un máximo histórico de 70,5 millones. En trigo, la producción también alcanzó niveles récord, con un volumen cercano a 27-28 millones de toneladas.
Las condiciones productivas y las expectativas del sector permiten anticipar que Argentina podría volver a incrementar su oferta agrícola durante la próxima campaña.
Una oportunidad para ampliar las exportaciones
La menor disponibilidad de granos en Europa y Estados Unidos abre una oportunidad para que Argentina fortalezca su presencia en los mercados internacionales y aumente sus exportaciones agroindustriales.
En este escenario, el sector agropecuario continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía argentina, con perspectivas de mayor producción, ingreso de divisas y expansión comercial durante la campaña 2026/27.
