El gendarme argentino, liberado tras más de un año detenido, comenzó a declarar sobre los abusos y condiciones inhumanas que vivió en una cárcel del régimen venezolano.
El gendarme argentino Nahuel Gallo presentó una denuncia ante la Justicia en la que detalló las torturas y el trato degradante que sufrió durante su detención en Venezuela, donde permaneció más de 400 días privado de su libertad. Su testimonio se da tras haber sido liberado recientemente, en un caso que generó fuerte tensión diplomática entre ambos países.
Gallo había sido arrestado en diciembre de 2024 al ingresar al país y permaneció incomunicado durante gran parte de su detención, sin acceso a asistencia legal ni contacto regular con su familia. Según su relato, estuvo recluido en la prisión Rodeo I, un penal señalado por organismos internacionales por sus condiciones extremas y denuncias de abusos contra detenidos.
En sus primeras declaraciones públicas, el gendarme aseguró no estar completamente preparado para contar todo lo vivido, pero dejó en claro que fue víctima de “atrocidades” y torturas psicológicas durante su cautiverio.
El caso de Gallo es investigado como posible violación a los derechos humanos y podría avanzar en tribunales internacionales. Además, el propio ex detenido pidió que se continúe reclamando por la liberación de otros extranjeros que aún permanecen presos en Venezuela, en lo que considera una situación sistemática de persecución.
