El presidente de la Nación, Javier Milei, encabezó el cierre de la Expo EFI 2026 en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, donde volvió a confrontar con sectores del periodismo y la oposición, al tiempo que defendió con firmeza el programa económico de su gobierno. “No voy a aceptar la psicopateada de los kukas ni de los mentirosos periodistas, tengo derecho a defenderme”, afirmó en uno de los tramos más enfáticos de su discurso.
Durante su exposición, el mandatario optó por un formato sintético, retomando conceptos que ya había planteado en intervenciones previas en la Fundación Libertad y en el Palacio Libertad. En ese marco, aseguró que su objetivo fue clarificar el sentido de sus mensajes para evitar interpretaciones erróneas y remarcó que su gestión comienza a recibir reconocimiento internacional, pese a las críticas internas.
Milei también defendió el ajuste fiscal implementado por su administración, al que calificó como “el más grande de la historia de la humanidad”, estimado en torno al 15% del PBI. Según sostuvo, ese proceso permitió devolver recursos a la sociedad y reducir la pobreza, al tiempo que rechazó las críticas sobre su impacto social: “El ajuste no es recesivo ni crea pobres si cae en quien tiene que caer: el sector público”, afirmó.
En materia de gestión, el Presidente destacó el rol del Ministerio de Desregulación, al señalar que se eliminaron más de 15.000 normativas, lo que —según indicó— contribuyó a una mejora sustancial en los índices de libertad económica. En paralelo, planteó un cambio de paradigma en las políticas sociales a través del Ministerio de Capital Humano, al sostener que el objetivo es brindar herramientas para el desarrollo individual en lugar de sostener esquemas asistencialistas.
El mandatario también cuestionó los sistemas de subsidios e intervención estatal, al considerar que generan distorsiones de precios y pérdida de eficiencia. En ese sentido, anticipó que el proceso de apertura económica implicará resultados dispares entre sectores productivos, con ganadores y perdedores según su capacidad de adaptación.
Finalmente, Milei reafirmó el rol de su gobierno como garante de un modelo basado en la libertad económica: “Nosotros no elegimos ganadores, liberamos la cancha para que la gente pueda prosperar”, concluyó, en un discurso que volvió a marcar el tono confrontativo y la defensa del rumbo económico oficial.
