Un grave episodio de presunta violencia sacudió a la Universidad Nacional de Tucumán en medio del proceso electoral interno. El decano de la Facultad de Educación Física, Raúl Eduardo Lischinsky, denunció haber sido víctima de una agresión física y verbal dentro de la institución, señalando como presunto autor al docente y consejero directivo Sergio Ladislao Wilde, quien además es candidato al decanato.
Según la presentación realizada ante la Dirección General de Asuntos Jurídicos, el hecho ocurrió el 7 de abril por la mañana en el sector de la fuente del edificio. De acuerdo al relato del decano, lo que comenzó como un intercambio verbal tras un saludo derivó en una discusión que escaló en tensión. En ese contexto, Lischinsky afirmó que Wilde habría utilizado expresiones ofensivas y que posteriormente lo sujetó del cuello, poniendo en riesgo su integridad física.
Un testigo presencial —que solicitó mantener su identidad en reserva— confirmó que la discusión se inició cerca del ingreso a la facultad y que incluyó insultos y gestos de agresividad. Según su testimonio, primero se produjo un tirón de brazo y luego un agarre de la nuca, lo que generó preocupación entre quienes presenciaban la escena ante una posible escalada del conflicto.
El episodio se da en un contexto atravesado por la disputa electoral dentro de la facultad. Entre las listas en competencia se encuentra la encabezada por Wilde junto a Marcelo Mesías, que compite por la conducción de la unidad académica. Algunos testigos señalaron que durante el altercado también se habrían proferido acusaciones vinculadas a la interna política, incluyendo el calificativo de “traidor” hacia el actual decano.
Hasta el momento, Lischinsky confirmó la presentación formal de la denuncia, aunque evitó brindar declaraciones públicas. Por su parte, no hubo respuesta oficial desde el entorno del docente acusado.
La denuncia activa ahora un procedimiento institucional que podría derivar en una investigación administrativa interna, con toma de testimonios y análisis de pruebas. En caso de detectarse posibles delitos, no se descarta la intervención de la Justicia.
El hecho generó inquietud en la comunidad universitaria, donde distintos sectores expresaron preocupación por la violencia en un ámbito académico. Mientras tanto, se espera que las autoridades avancen con rapidez y transparencia para esclarecer lo ocurrido y garantizar la convivencia dentro de la facultad.
