La Justicia federal puso en la mira a la cúpula del fútbol argentino. Un fiscal de Santiago del Estero pidió la detención de Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y de Pablo Toviggino, tesorero de la entidad, en el marco de una causa por presunto lavado de dinero.
La investigación, iniciada a fines de 2025, apunta a una supuesta estructura destinada a canalizar fondos de origen dudoso a través de empresas y sociedades vinculadas al entorno dirigencial. Según la hipótesis del fiscal, ese mecanismo habría permitido adquirir bienes y realizar inversiones que no se condicen con los ingresos declarados.
Entre los elementos bajo análisis aparecen propiedades, vehículos y movimientos financieros que levantaron sospechas, además de firmas que podrían haber funcionado como “pantallas” sin actividad real. En total, la causa involucra a más de una veintena de personas relacionadas con el círculo cercano de los dirigentes.
El pedido incluye no solo la detención, sino también la citación a indagatoria, en una etapa clave del expediente. Sin embargo, la decisión final quedará en manos del juez interviniente, quien deberá evaluar si hace lugar a las medidas solicitadas o si dispone nuevas pruebas antes de avanzar.
Por el momento, desde la AFA no hubo una respuesta oficial, mientras el caso suma tensión en el ámbito del fútbol argentino y podría tener fuerte impacto institucional si la causa avanza.
