Una encuesta en Facebook, directamente operada por el sector radical socialdemócrata de Mariano Campero, terminó generando el efecto contrario al esperado: Lisandro Catalán se impuso con claridad y se llevó más de la mitad de los votos, dejando muy atrás a su competidor.
El dato no pasó desapercibido en el ámbito político tucumano. Según distintas fuentes, desde el entorno de Campero se impulsó activamente la participación en la encuesta, convocando a dirigentes afines, al intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, e incluso a empleados municipales. Sin embargo, pese a ese despliegue, el resultado fue contundente.


En La Libertad Avanza interpretaron el episodio como una muestra del creciente respaldo que viene consolidando Catalán y del desgaste que atraviesa el dirigente radical. “Cuando incluso en un escenario operado el resultado es este, queda claro dónde está parada la sociedad”, señalaron desde el espacio.
Mientras tanto, el futuro político de Campero aparece cada vez más incierto. Desde La Libertad Avanza rechazan de plano cualquier posibilidad de acercamiento en la provincia, y en sectores vinculados a la conducción nacional su figura es vista como una molestia dentro del armado político.
El episodio, aunque surgido de una encuesta informal, deja al descubierto una tendencia que comienza a marcar el pulso de la política tucumana.
