La empresa Ferromex, perteneciente al Grupo México, se prepara para desembarcar en la Argentina con una inversión que podría alcanzar los USD 3.000 millones, a la espera de la publicación de los pliegos de licitación del sistema ferroviario de cargas.
El interés de la compañía está centrado en el estratégico corredor del Belgrano Cargas, clave para la producción y exportación del norte argentino. Según trascendió, la firma condiciona su participación al acceso a este ramal, considerado fundamental para garantizar la viabilidad del proyecto.
El proceso de privatización fue iniciado mediante el Decreto 67/2025 y definirá el esquema operativo del transporte ferroviario de cargas en el país para las próximas décadas. El Gobierno nacional planea licitar los corredores Belgrano, San Martín y Urquiza bajo un modelo de “open access”, que separa la administración de la infraestructura de la operación de los trenes, aunque no descarta esquemas integrados.
Inversión y modernización
El CEO de la filial estadounidense del grupo, Bernardo Ayala, señaló que la inversión estará destinada principalmente a la rehabilitación de vías, ampliación de la capacidad de carga y modernización del equipamiento. “Buscamos mover más tonelaje y aumentar el número de carros, con inversiones graduales”, explicó.
El objetivo es desarrollar una red capaz de transportar no solo granos, sino también productos industriales, minerales y cargas generales, ampliando el alcance del sistema logístico nacional.
Debate sobre el modelo operativo
Desde la compañía destacan que una integración vertical —donde una misma empresa controle infraestructura y operación— podría resultar más eficiente para el caso argentino. No obstante, la decisión final dependerá de las condiciones que establezca la licitación.
RIGI y seguridad jurídica
Otro de los puntos clave para el grupo es el acceso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), considerado fundamental para garantizar previsibilidad jurídica en proyectos de gran escala. Desde la empresa remarcan la necesidad de reglas claras y estabilidad para sostener inversiones a largo plazo.
Brecha de eficiencia
El sistema ferroviario argentino presenta una marcada diferencia respecto de estándares internacionales. Mientras en países como Estados Unidos o México los trenes recorren hasta 600 kilómetros en nueve horas, en la Argentina trayectos similares pueden demandar varios días. Además, las formaciones locales son más cortas y transportan menor volumen, lo que incrementa los costos logísticos.
El modelo mexicano, desarrollado tras las privatizaciones de los años noventa, es tomado como referencia por el grupo, que también opera Ferrosur y tiene presencia en Estados Unidos a través de Florida East Coast Railway.
Clave para el norte argentino
El corredor Belgrano Cargas resulta estratégico para provincias del NOA como Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago del Estero, ya que conecta la producción regional —soja, maíz, azúcar y cítricos— con los puertos del Gran Rosario, principal nodo exportador del país.
En los últimos años, se renovaron más de 1.300 kilómetros de vías y se reactivaron ramales que permitieron mejorar los tiempos de traslado. Sin embargo, el ferrocarril aún representa apenas el 5% del transporte de cargas en la Argentina, muy por debajo del 26% en México y el 40% en Estados Unidos.
Desde el grupo sostienen que una mayor participación ferroviaria permitiría reducir costos logísticos y mejorar la competitividad, apostando a trenes más largos, pesados y veloces como eje del cambio estructural.
