La interna política tucumana sumó un nuevo capítulo con una denuncia presentada en la Justicia Federal contra Lisandro Catalán y Federico Pelli por presuntas irregularidades en sus domicilios. El planteo fue realizado por el concejal de Yerba Buena Mauricio Argiró, dirigente de Cambia Tucumán y cercano políticamente a Mariano Campero y al intendente Pablo Macchiarola.
La presentación llega en un momento en el que La Libertad Avanza busca consolidarse como una alternativa real al peronismo tucumano de cara a 2027, con Catalán trabajando para competir por la Gobernación y Pelli proyectándose hacia la Intendencia de Yerba Buena.
Pero el episodio también vuelve a dejar expuesto el papel de Mariano Campero, quien en los últimos meses profundizó sus ataques contra dirigentes libertarios.
Desde el sector libertario, la lectura es clara: Campero no representa una alternativa al peronismo provincial, sino una falsa oposición que termina siendo funcional al oficialismo de Osvaldo Jaldo al intentar frenar el crecimiento de quienes sí buscan disputar el poder provincial.
Una denuncia que llega en plena disputa
Argiró solicitó a la Justicia Federal que investigue los domicilios registrados por Catalán y Pelli y determine si existieron irregularidades en los trámites realizados ante el Registro Nacional de las Personas.
En el caso de Pelli, la presentación cuestiona los cambios de domicilio realizados durante julio y plantea dudas sobre si la dirección declarada en Yerba Buena corresponde efectivamente a su residencia.
Respecto de Catalán, el denunciante pidió investigar el domicilio que figura en documentación partidaria de La Libertad Avanza y determinar si cumple con los requisitos de residencia necesarios para una eventual candidatura a gobernador.
La denuncia, por sí misma, no demuestra que haya existido un delito. Será la Justicia la que deberá determinar si hubo irregularidades y si corresponde establecer responsabilidades.
Sin embargo, el contexto político en el que aparece resulta difícil de ignorar.
Campero, del ataque a LLA a la defensa de su territorio
La denuncia contra Catalán y Pelli se produce después de semanas de enfrentamientos entre Campero y los principales referentes de La Libertad Avanza en Tucumán.
El exintendente de Yerba Buena cuestionó públicamente a Pelli por su intención de competir por la Intendencia y también dirigió críticas contra Catalán, quien trabaja para convertirse en el principal candidato libertario a la Gobernación.
El conflicto tiene un componente territorial evidente.
Pelli pretende disputar un municipio que durante años fue uno de los principales bastiones políticos de Campero. Catalán, en tanto, busca construir una alternativa provincial que pueda competir con el peronismo de Jaldo.
El crecimiento de ambos dirigentes modifica el escenario político y amenaza con desplazar a una dirigencia que durante años ocupó el espacio opositor sin conseguir derrotar al peronismo en la provincia.
La falsa oposición
Campero intenta presentarse como parte del espacio enfrentado al peronismo, pero su comportamiento político en Tucumán plantea una contradicción cada vez más difícil de ocultar.
Mientras a nivel nacional acompaña al Gobierno de Javier Milei, en la provincia concentra sus principales ataques contra los dirigentes de La Libertad Avanza, es decir, contra quienes buscan construir una estructura capaz de disputar el poder al PJ.
El problema no es una diferencia ideológica menor. Es una cuestión de prioridades.
El peronismo tucumano gobierna la provincia desde 1999 y encadenó siete victorias consecutivas para la Gobernación. Frente a ese escenario, la construcción de una alternativa competitiva requiere concentrar esfuerzos en enfrentar al oficialismo.
Sin embargo, Campero parece haber elegido otro camino: combatir el crecimiento de LLA y defender su propia estructura política, particularmente en Yerba Buena.
Por eso, desde el espacio libertario lo ubican fuera de la verdadera oposición y lo señalan como funcional al peronismo: cada enfrentamiento que genera dentro del campo no peronista contribuye a fragmentar a quienes buscan disputar el poder al oficialismo.
El mismo problema de siempre
La política tucumana tiene un antecedente que explica por qué la estrategia resulta beneficiosa para el PJ.
Durante más de dos décadas, las divisiones de quienes se enfrentaron al peronismo terminaron facilitando la continuidad del oficialismo. Mientras el PJ encontró mecanismos para conservar el poder, los sectores que pretendían desplazarlo llegaron divididos a las elecciones.
La aparición de La Libertad Avanza altera esa dinámica.
Catalán busca construir una estructura provincial competitiva y Pelli pretende disputar uno de los municipios más importantes del Gran San Miguel de Tucumán. La consolidación de ambos dirigentes podría modificar el mapa electoral de 2027.
En ese escenario, la pelea de Campero contra LLA adquiere una dimensión política mayor: no se trata simplemente de una disputa personal entre dirigentes, sino de la resistencia de una estructura política tradicional frente al crecimiento de una fuerza que pretende ocupar el espacio de oposición real.
Catalán y Pelli, en la mira
La denuncia presentada por Argiró deberá ahora ser analizada por la Justicia Federal. Corresponderá determinar si los domicilios cuestionados fueron registrados de manera irregular y si existe algún incumplimiento de los requisitos electorales.
Pero, más allá de la resolución judicial, el episodio vuelve a mostrar dónde está concentrada la disputa política en Tucumán.
Por un lado, La Libertad Avanza intenta construir una alternativa para enfrentar al peronismo y terminar con décadas de gobiernos justicialistas.
Por otro, aparecen sectores que se presentan como opositores pero que, en lugar de confrontar con el oficialismo, concentran sus esfuerzos en frenar a quienes podrían disputarles el liderazgo.
En ese esquema, Campero no aparece como parte de la oposición que busca derrotar al peronismo, sino como un actor que, por sus acciones, termina facilitando la estrategia de fragmentación que históricamente benefició al PJ tucumano.
La denuncia contra Catalán y Pelli es apenas el último capítulo de una disputa que probablemente continuará creciendo a medida que se acerque 2027. La cuestión de fondo será si La Libertad Avanza logra consolidarse como la principal alternativa al peronismo o si las viejas estructuras opositoras consiguen mantener dividido el voto que busca un cambio en Tucumán.
