Una familia denunció una presunta confusión luego de que una pareja primeriza descubriera que el bebé entregado tras una cesárea era un varón, pese a que durante el embarazo les habían informado que esperaban una niña. La Justicia ordenó realizar pruebas de ADN a cinco recién nacidos.
Un insólito episodio ocurrido en el Hospital Regional de Concepción es investigado por el Ministerio Público Fiscal, luego de que una familia denunciara una posible confusión con su bebé. La madre, de 23 años, había atravesado una cesárea de urgencia el viernes 14 de agosto y durante todo el embarazo los estudios ecográficos habían indicado que esperaba una niña.
Según el relato de los familiares, después del nacimiento el bebé fue llevado a Neonatología y posteriormente regresó a la habitación vestido con ropa rosa y con aritos. Incluso, una persona se habría acercado para completar la documentación y colocarle la pulsera identificatoria, mientras la familia continuaba convencida de que se trataba de una nena a la que habían decidido llamar Emma Amir.
La situación cambió varias horas después, alrededor de las 17.30, cuando una familiar se dispuso a cambiarle el pañal y descubrió que el recién nacido era un varón. El hallazgo generó preocupación entre los padres y sus familiares, quienes comenzaron a preguntarse si el bebé que tenían en la habitación era efectivamente el hijo de la mujer que había dado a luz esa misma mañana.
Ante la falta de certezas, el padre realizó una denuncia policial y tomó intervención la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción, a cargo del fiscal Gerardo Salas, junto con el auxiliar fiscal Juan José Ibáñez.
Durante la investigación, representantes del MPF se trasladaron al hospital y entrevistaron a las profesionales que participaron de la cesárea, al personal encargado de la identificación y a una enfermera de Neonatología. Según las declaraciones incorporadas al expediente, la intervención se realizó con carácter urgente debido al estado de riesgo del recién nacido y la prioridad inicial fue brindarle asistencia médica.
Para despejar cualquier posibilidad de confusión, la Fiscalía dispuso realizar pruebas de ADN a los cinco bebés nacidos en el hospital durante esa misma franja horaria. La medida busca determinar científicamente la filiación de cada recién nacido y establecer si el niño que permanece con la familia es efectivamente su hijo biológico.
Las muestras serán analizadas por el Laboratorio de Genética del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), bajo una cadena de custodia policial. Las madres de los otros cuatro bebés también accedieron voluntariamente a la extracción de muestras para colaborar con la investigación.
Por el momento, no hay personas detenidas ni imputadas. La causa se encuentra en una etapa preliminar, mientras se recopilan testimonios y evidencias y se aguardan los resultados genéticos.
El ADN será determinante para esclarecer el caso: permitirá confirmar la filiación del bebé y determinar si todo se originó en un error respecto del sexo informado durante el embarazo y las primeras horas posteriores al nacimiento, o si existió una eventual confusión entre recién nacidos.
