Un policía que realizaba tareas de vigilancia en Barrio Norte de San Miguel de Tucumán sufrió un robo cuando tres hombres le quitaron su mochila apoyada en una pared; gracias al seguimiento por cámaras de seguridad, los sospechosos fueron detenidos e imputados por hurto simple
Un nuevo episodio de inseguridad se registró en el centro de San Miguel de Tucumán cuando un policía que cumplía sus labores de vigilancia en Barrio Norte fue víctima de un robo en plena calle, en un hecho que pone nuevamente en discusión la dinámica de los delitos menores en zonas urbanas y la respuesta de las fuerzas de seguridad.
El episodio ocurrió en la mañana del viernes en la zona que comprende las calles Virgen de la Merced y Santiago del Estero, donde el efectivo policial se encontraba en servicios de prevención. Según el informe policial, el uniformado dejó momentáneamente su mochila apoyada contra una pared para verificar una situación a pocos metros de distancia, circunstancia que fue aprovechada por tres sujetos para sustraer el bolso con sus pertenencias y huir rápidamente del lugar.
Este episodio, aparentemente simple por la naturaleza del objeto robado, adquiere relevancia dado que la víctima era un policía en ejercicio de sus funciones, lo que genera un debate sobre los riesgos a los que se enfrentan los agentes y la persistencia de delitos menores incluso frente a la presencia policial.

El accionar y la rápida detención
El seguimiento de los sospechosos fue posible gracias al sistema de cámaras de seguridad instalado en la zona. Las imágenes permitieron a las autoridades identificar con rapidez a los tres hombres que habían cometido el hurto y coordinar un operativo que culminó con su arresto en inmediaciones de Junín y avenida Sarmiento, a pocas cuadras del lugar donde se produjo el robo.
Tras la aprehensión, el Ministerio Público Fiscal intervino en la causa y realizó la audiencia de control de aprehensión y formulación de cargos. Los tres imputados, de 35, 31 y 29 años, quedaron acusados formalmente por el delito de hurto simple, una figura que prevé sanciones para quienes sustraen bienes ajenos sin violencia ni intimidación, aunque sí aprovechando el descuido de la víctima. El fiscal a cargo, José Sanjuán, solicitó prisión preventiva por 39 días para los acusados.
La jueza interviniente decidió otorgar prisión preventiva para dos de los imputados que cuentan con antecedentes penales, mientras que al tercero, con un prontuario menos complejo, se le impusieron medidas de coerción de menor intensidad, como restricciones de acercamiento y presentación periódica ante la Justicia.
