El creador de la página ilegal “Al Ángulo TV”, reconocida como una de las principales plataformas de retransmisión pirata de partidos de fútbol y Fórmula 1 en Latinoamérica, fue detenido en Paraná, Entre Ríos. Se trata de Alejo Leonel Warles, conocido en el mundo digital bajo el alias de “Shishi”. Su arresto fue el resultado de un trabajo conjunto entre la DDI de San Isidro, la División Unidad Operativa Federal (DUOF) de la Policía Federal Argentina y la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Ciberdelitos (UFEIC) de San Isidro.

El operativo, impulsado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, incluyó el allanamiento a su domicilio, donde se incautaron computadoras, teléfonos celulares y diversos equipos tecnológicos que habrían sido utilizados para la retransmisión ilegal de contenidos deportivos. Además, las autoridades encontraron billeteras virtuales y cuentas de criptomonedas vinculadas a las ganancias generadas por esta actividad ilícita.
De acuerdo con el expediente judicial, “Al Ángulo TV” operaba con una estructura de 14 dominios espejo, que replicaban de forma simultánea eventos deportivos transmitidos por programadores oficiales. Recientemente, Warles había lanzado incluso una aplicación para Android, lo que multiplicó su alcance y lo consolidó como uno de los grandes distribuidores de contenidos piratas en la región, en un esquema similar al de la aplicación MAGIS TV.
El caso fue caratulado bajo la Ley 11.723 de Propiedad Intelectual, que sanciona la reproducción, retransmisión o monetización no autorizada de contenidos protegidos. Según la causa, Warles no solo administraba las transmisiones, sino que también centralizaba la monetización mediante anuncios informales, lo que exponía a los usuarios a riesgos graves como malware, robo de datos personales y fraudes digitales.
La investigación reveló además que Warles utilizaba sus redes sociales para promocionar y desafiar abiertamente a las autoridades. Bajo su alias “Shishi”, celebró haber alcanzado los 100.000 seguidores en YouTube y en la plataforma X (ex Twitter), llegando incluso a declarar que “nadie podía atraparlo”. Pese a sus bravuconadas, la investigación digital coordinada entre la Fiscalía, la industria audiovisual y las fuerzas de seguridad terminó con su arresto.
La Alianza contra la Piratería Audiovisual (ALIANZA) y LaLiga de España colaboraron estrechamente en el caso, brindando soporte técnico y jurídico. En su comunicado, ambas entidades remarcaron que esta operación se enmarca en un plan regional para combatir la piratería, que incluye bloqueos dinámicos por DNS e IP, la baja de aplicaciones ilegales en tiendas digitales y la coordinación de un “War Room” antipiratería en Argentina.
Desde el sector deportivo y audiovisual subrayan que este tipo de plataformas no solo generan pérdidas millonarias a las competencias y clubes, sino que también ponen en peligro a los propios usuarios que, muchas veces sin saberlo, se exponen a virus, robo de información y estafas en línea.
Cabe resaltar que la liga gobernada por el Chiqui Tapia tiene serivcios pauperrimos para la transmisión del futbol argentino, tanto en primera como en la B. Servicios que se caen en practicamente todos los partidos importantes, con calidad de imágen que cada vez parece ser peor y como si fuera poco, cada vez obligan al televidente a subcontratar más y más servicios para poder ver todos los partidos del equipo al cual alienta.
Pero nada borra que Warles se mostraba desafiante en sus publicaciones, llegó incluso a agradecer a sus seguidores días antes de la detención con frases como: “Como siempre les digo, todo esto es de ustedes y gracias a ustedes, los amo con mi vida entera”. Apenas tres días después, fue detenido y no volvió a tener actividad pública en redes sociales.

El caso “Al Ángulo TV” marca un precedente importante en la lucha contra la piratería en Argentina. En un contexto en el que el consumo de contenidos ilegales está en crecimiento, la Justicia busca enviar un mensaje claro: la retransmisión no autorizada no solo es un delito económico, sino que también pone en riesgo la sustentabilidad del deporte profesional y de la industria audiovisual en general.
