En medio de un año sumamente complejo para muchas familias argentinas, especialmente aquellas afectadas por las devastadoras inundaciones que azotaron Bahía Blanca y otras regiones del país, una iniciativa impulsada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y su presidente Claudio “Chiqui” Tapia buscó tender una mano solidaria. Sin embargo, lo que comenzó como un gesto altruista terminó envuelto en polémica.
A raíz del temporal que dejó barrios enteros bajo el agua, con múltiples víctimas, heridos y decenas de familias que lo perdieron todo, la AFA organizó una campaña solidaria junto a la fundación TECHO, con el objetivo de ofrecer soluciones habitacionales a los damnificados. La propuesta surgió tras un partido a beneficio que reunió a figuras destacadas de la Selección Argentina y tuvo como objetivo principal recaudar fondos. Pero no fue la única medida adoptada: Tapia anunció que, por cada gol que la Selección convirtiera en lo que resta de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2026, se construiría una vivienda para las víctimas del temporal.

“¡Pusimos la pasión en acción! Junto a @TECHOarg estamos haciendo una muestra en el Predio de AFA de cómo serán las casas que entregaremos en Bahía Blanca como parte de la campaña #UnGolXUnTecho. Porque cuando el fútbol se compromete, el impacto llega a donde más se necesita”, publicó Tapia en su cuenta de X (ex Twitter), generando gran repercusión en redes sociales.
La promesa comenzó a materializarse tras el contundente triunfo de Argentina frente a Brasil por 4-1, en el cual se aseguraron las primeras cuatro casas para la iniciativa. Las unidades habitacionales ya están en marcha, y se exhibieron los primeros modelos en el predio de Ezeiza.
Sin embargo, fue precisamente esa muestra pública la que desató una ola de críticas en las redes sociales. Las viviendas, de estructura simple con materiales como madera y techos de chapa, generaron cuestionamientos por parte de usuarios que consideraron que la calidad no era acorde al impacto simbólico de la campaña ni a las necesidades reales de quienes quedaron sin hogar.
“Una cárcel es más segura que eso, Chiqui”, fue uno de los mensajes más duros, al que se sumaron otras frases como “¿Revestir con machimbre? ¿Una chapa sin aislante? No podés”, o “Díganme que es joda, por favor”. Muchos internautas compartieron fotos del modelo de vivienda acompañado de la frase “#UnGolXUnTecho”, pero con tono irónico y de decepción.


Los cuestionamientos no solo apuntaron a la estructura de las casas, sino también a lo que varios usuarios percibieron como una estrategia de marketing más que una solución real. Algunos, sin embargo, salieron en defensa de la medida, recordando que se trata de una ayuda inmediata y que las casas, aunque modestas, cumplen con el objetivo de brindar refugio a quienes no tienen nada.
Desde la fundación TECHO, aliada en esta iniciativa, recordaron que sus construcciones están pensadas como soluciones habitacionales de emergencia, y que forman parte de un proceso participativo en el que las propias familias colaboran en la construcción. “No es una vivienda definitiva, sino una herramienta de contención mientras se tramitan soluciones a largo plazo”, explicaron voceros de la organización.
En tanto, desde AFA insistieron en que la prioridad fue actuar rápido frente a una crisis humanitaria. En los próximos meses, y de acuerdo con los goles que la Selección continúe sumando, se prevé seguir construyendo más viviendas con la misma lógica. “No pretendemos reemplazar al Estado ni resolver el déficit habitacional del país. Esta es una muestra del compromiso social del fútbol”, explicaron fuentes cercanas a Tapia.

La polémica deja al descubierto una tensión habitual en estos tiempos: el debate sobre cómo debe materializarse la solidaridad. ¿Es preferible una ayuda modesta pero inmediata o esperar a que lleguen soluciones más complejas y duraderas que muchas veces se demoran años? ¿Se puede criticar una iniciativa solidaria cuando no alcanza los estándares deseados? ¿O toda ayuda es bienvenida cuando se parte desde cero?
Lo cierto es que Chiqui Tapia, pese a las críticas, cumplió con lo prometido. Las casas comenzaron a entregarse y decenas de familias de Bahía Blanca tendrán un techo en medio del desastre. Pero el debate seguirá abierto, porque detrás de cada donación hay una historia, y detrás de cada historia, una expectativa difícil de satisfacer del todo.
