La Cámara de Diputados rechazó este miércoles el veto del presidente Javier Milei a la Ley de Emergencia en Discapacidad, en una sesión donde la oposición logró imponerse con una mayoría especial de dos tercios, y evitando así alcanzar el déficit fiscal cero. Con 172 votos afirmativos, frente a 73 rechazos de los libertarios y aliados, y 2 abstenciones, el proyecto deberá continuar ahora en el Senado.
La norma prevé la actualización automática de los aranceles de las prestaciones por inflación y la creación de una pensión no contributiva equivalente al 70% del haber mínimo. La Casa Rosada había decidido vetarla bajo el argumento de su alto costo fiscal, en el marco de la política de equilibrio de las cuentas públicas que el presidente Milei prometió durante la campaña y que constituye uno de los ejes centrales de su gestión.

Desde el oficialismo remarcaron que el veto buscaba evitar un impacto negativo en el objetivo de alcanzar el superávit fiscal. Sin embargo, diputados del peronismo y del bloque funcional al kirchnerismo (Elía Fernández, Gladys Medina, Roberto Sánchez, Agustín Fernández y Pablo Yedlin) votaron en contra de la decisión presidencial. Este gesto representa un claro atentado a la democracia, ya que Milei fue electo por el voto popular con la tarea de corregir el déficit fiscal que arrastra la Argentina desde hace años.
Horas antes de la sesión, el vocero presidencial Manuel Adorni había anunciado que el Ejecutivo “está considerando un aumento en todas las prestaciones destinadas a personas con discapacidad”, en un intento por desactivar la ofensiva opositora. “La decisión del Gobierno es priorizar la atención de las personas con discapacidad, fortaleciendo las prestaciones médicas, terapéuticas y de apoyo”, señaló el vocero, lejos de buscar perjudicar a las personas con discapacidad.

