La presentación de la lista de candidatos del peronismo tucumano para las elecciones nacionales desató un fuerte cruce en redes sociales entre referentes de La Libertad Avanza (LLA) y dirigentes del oficialismo provincial.
La senadora peronista Sandra Mendoza defendió la boleta de su espacio, que incluye al gobernador Osvaldo Jaldo, al senador Juan Manzur y al vicegobernador Miguel Acevedo, además de otros dirigentes con mandatos vigentes. “A los candidatos de LLA no los conoce nadie. Harán campaña con la figura de una persona que no estará en la lista. Estamos muy contentos por haber logrado la unidad del Partido Justicialista. Tucumán está primero, por eso en nuestra lista están el gobernador, el senador y el vicegobernador”, afirmó.
La respuesta de LLA no se hizo esperar. Soledad Molinuevo, vicepresidenta de La Libertad Avanza en Tucumán, replicó: “Qué triste que tengan que usar al Gobernador como bombero voluntario y demás figuritas repetidas para atraer la atención. La Libertad Avanza presenta candidatos nuevos, capaces y honestos, comprometidos con la transparencia y el bienestar de la gente. No necesitamos candidatos testimoniales, sino reales, que trabajen por el futuro del país y de Tucumán”.
En la misma línea, Federico Pelli, coordinador de la Mesa de Seguridad de LLA Tucumán, señaló: “Sra., con todo respeto, a ustedes se los conoce porque gobiernan la provincia hace décadas con resultados desastrosos en materia económica, de seguridad, educativa, etc. No se nos conoce porque somos parte de un recambio generacional que ustedes claramente no tienen”.
Por su parte, Manuel Guisones, coordinador de la Mesa Política de LLA Tucumán, cuestionó la falta de renovación dirigencial en el peronismo: “A los que asuman las bancas por el peronismo tampoco los conoce nadie, por eso ponen a Jaldo y Manzur en la boleta. No confían en las segundas líneas, no las dejan crecer, les pisan la cabeza”.
El eje del debate son las candidaturas testimoniales, una práctica por la cual dirigentes con cargos ejecutivos o legislativos en ejercicio se postulan para otro puesto sin intención de asumirlo, dejando luego la banca al siguiente en la lista. En este caso, todos los nombres principales del peronismo tucumano tienen mandatos vigentes, lo que implicaría que no ocuparán el cargo en caso de ser electos.
Según una encuesta reciente de la consultora Isasi/Burdman, el 62,7% de los tucumanos rechaza las candidaturas testimoniales y un 9,9% no se pronuncia, evidenciando un amplio rechazo social a esta maniobra, considerada por muchos como una forma de engañar al votante.

En este contexto, LLA insiste en que es el único espacio que propone un recambio real de dirigentes, frente a un peronismo que —afirman— lleva más de 30 años en el poder con las mismas figuras políticas y sin permitir la renovación interna. El debate expone así dos modelos opuestos: la continuidad de la vieja dirigencia frente a la apuesta por caras nuevas que prometen representar un cambio generacional.




