El oficialismo provincial presentó su lista para las elecciones nacionales de diputados, encabezada por el gobernador Osvaldo Jaldo como primer candidato. Lo acompañan Gladys Medina (actual diputada con dos años de mandato por cumplir), Javier Noguera (legislador, también con dos años restantes), Elía Fernández de Mansilla (diputada), Carolina Vargas Aignasse (legisladora) y Miguel Acevedo, vicegobernador. La nómina incluye además al exgobernador Juan Manzur, actual senador nacional.
Todos los integrantes ocupan actualmente cargos con mandatos vigentes, por lo que en caso de resultar electos no asumirían la banca, cediendo el lugar a los suplentes de la lista. Este mecanismo, conocido como candidatura testimonial, ha sido cuestionado por considerarse una maniobra que engaña al electorado: el votante cree que el postulante cumplirá la función para la que lo elige, pero en la práctica el cargo será ocupado por otro.
El reciente relevamiento de la consultora Isasi/Burdman, realizado entre el 5 y el 11 de agosto y el mes de julio, reveló que el 62,7% de los tucumanos rechaza las candidaturas testimoniales, mientras que un 9,9% no respondió. Solo un 27,4% se manifestó a favor, lo que evidencia un fuerte desacuerdo social con esta estrategia electoral.
La polémica se profundiza por el hecho de que Elía Fernández de Mansilla y Carolina Vargas Aignasse son familiares directos de dirigentes políticos, lo que ha sido señalado como un nuevo caso de nepotismo en la política tucumana.
En el plano nacional el Vicejefe del Ministerio del Interior y Presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán, criticó abiertamente a Jaldo, afirmando que si recurre a candidaturas testimoniales es porque “en 40 años de política no tuvo la capacidad de formar dirigentes propios”, señalando esto como una muestra de ineptitud política.

Además, la inclusión del gobernador y del vicegobernador en la lista implica que, durante la campaña, ambos se apartarían de sus funciones ejecutivas para dedicarse a actividades proselitistas, dejando a Tucumán sin conducción política plena en un momento clave.

La presentación de esta lista confirma que las candidaturas testimoniales, el nepotismo y la falta de renovación dirigencial siguen siendo prácticas arraigadas en el peronismo provincial, a pesar del claro rechazo expresado por la mayoría de la ciudadanía tucumana.


