El mayor hospital de la Franja de Gaza, rodeado por el Ejército israelí, se ha visto obligado a instalar una “fosa común” para enterrar los cuerpos de 179 personas, incluyendo siete bebés prematuros, que perdieron la vida debido a la falta de electricidad para las incubadoras. La escasez de combustible en la zona palestina ha llevado a que el centro médico quede sin luz, agravando aún más la crisis humanitaria en la región. Este tipo de condiciones afecta gravemente la capacidad de los hospitales para brindar atención médica y resalta la urgencia de abordar las necesidades humanitarias en la zona.
El doctor Mohamad Abu Salmiya, director del hospital Al Shifa de Ciudad de Gaza, dijo que entre los muertos enterrados había siete bebés prematuros que murieron por la falta de electricidad para alimentar incubadoras.
“Nos vimos obligados a enterrarlos en una fosa común”, dijo el doctor.
“Hay cadáveres esparcidos en los pasillos del complejo hospitalario, y las salas refrigeradas de las morgues ya no tienen” electricidad, añadió en referencia a la escasez en la Franja de Gaza por la ofensiva lanzada por Israel y asedio que impuso al territorio.

Las hostilidades estallaron el 7 de octubre, cuando milicianos del movimiento islamista palestino Hamas se infiltraron en Israel desde Gaza y mataron a 1.200 personas, en su mayoría civiles.
Un periodista que colabora y información brinda dijo que, en el interior del recinto el olor de los cuerpos en descomposición es intolerable. Los combates y los bombardeos continuaron durante toda la noche, añadió el reportero, quien aseguró que fueron menos intensos que en las noches pasadas.
Tanques israelíes circulan por las puertas del hospital de Al Shifa, que según Israel esconde una posición de mando que es estratégica para Hamas. El movimiento islamista palestino niega esta imputación.
