El dólar oficial finalizó febrero con una caída acumulada de $45, en un contexto marcado por una mayor oferta de divisas y una dinámica financiera más estable. Este viernes, la cotización cerró a $1.420 en las pantallas del Banco Nación, con una baja diaria de cinco pesos. Pese a ese retroceso mensual, en el balance semanal la divisa mostró una suba de $25 tras tres jornadas consecutivas de alzas.
En el mercado mayorista, el tipo de cambio cerró a $1.397, con una baja de $11 (-0,8%), luego de haber alcanzado un máximo intradiario de $1.420. A lo largo de la semana, el segmento mayorista acumuló un avance de 21 pesos. Sin embargo, en febrero el dólar oficial mayorista retrocedió cerca de $50 y en lo que va de 2026 registra una baja nominal de $58.
El Banco Central de la República Argentina mantiene el techo de la banda cambiaria en $1.606,99, lo que deja al dólar comercial a casi $210 del límite superior de flotación, reflejando un margen holgado dentro del esquema vigente.
El blue estable y los financieros con leves subas
En el mercado informal, el dólar blue operó a $1.425 para la venta, sin cambios respecto del cierre anterior. En la semana acumuló una baja de cinco pesos y en febrero retrocedió $45. En lo que va de 2026, la cotización paralela registra una caída de $105.
En cuanto a los tipos de cambio financieros, el dólar MEP cerró en $1.427,01, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) se ubicó en $1.471,92, ambos con leves subas en la jornada.
Factores que explican la baja del dólar
La caída del dólar oficial durante febrero estuvo vinculada, principalmente, a un incremento en la oferta de divisas. En el frente comercial, el sector agroexportador sostuvo un ritmo firme de liquidaciones, aun en un período de menor estacionalidad. Entre enero y febrero, el promedio diario rondó los 80 millones de dólares, según estimaciones privadas. A ello se sumaron mayores ingresos por exportaciones energéticas, que continúan ganando peso en la balanza externa.
La cuenta financiera también aportó al equilibrio cambiario. En un contexto internacional más favorable, varias provincias y empresas accedieron al financiamiento externo, generando ingresos extraordinarios de dólares que reforzaron la oferta en el mercado oficial.
Otro elemento relevante fue el sesgo monetario contractivo y el atractivo del carry trade. El Tesoro logró renovar más del 100% de los vencimientos en sus últimas licitaciones, lo que impulsó las tasas en pesos y promovió el desarme de posiciones en dólares para aprovechar mayores rendimientos en moneda local. Este movimiento incrementó la oferta de divisas en el mercado único y libre de cambios.
Finalmente, el escenario externo acompañó la tendencia. La debilidad global del dólar y la suba del precio del oro mejoraron la valuación de los activos que integran las reservas internacionales. En paralelo, la apreciación real del peso, medida por el tipo de cambio real multilateral del BCRA, indicó que la baja no fue solo nominal.
En conjunto, estos factores comerciales, financieros y monetarios permitieron una mayor estabilidad cambiaria durante febrero, en línea con el enfoque económico del gobierno de Javier Milei, basado en el orden fiscal, la disciplina monetaria y la normalización del mercado cambiario.

