Durante una misa para influencers católicos, el papa León XIV pidió proteger la dignidad humana ante los desafíos éticos y sociales que plantea la inteligencia artificial en la era digital.
En una histórica misa celebrada en la plaza de San Pedro ante más de 120.000 personas, el Papa León XIV lanzó un fuerte mensaje sobre la necesidad de resguardar la dignidad humana frente al avance acelerado de la inteligencia artificial (IA). El evento marcó el inicio del Jubileo de los Jóvenes, una semana de actividades que convocó a medio millón de participantes de 146 países.

“Vivimos en una cultura nueva, profundamente marcada y construida con y por la tecnología”, declaró el pontífice, subrayando que “nada de lo que proviene del hombre y su creatividad debe ser usado para socavar la dignidad de los demás”. La misa estuvo dirigida especialmente a influencers católicos, en un intento del Vaticano por adaptar su mensaje a las nuevas generaciones conectadas a través de plataformas digitales.
León XIV, primer papa de origen peruano-estadounidense, sorprendió a los presentes con una aparición en el Papamóvil al finalizar la ceremonia. Allí, reafirmó su preocupación por los impactos sociales de la IA: “Este es el desafío que debemos afrontar: reflexionar sobre nuestra capacidad de escuchar y hablar, de entender y ser entendidos en una era tecnológica”.

El Vaticano reconoce que la disminución de la asistencia a las iglesias es un fenómeno global, y por eso busca nuevas formas de evangelización digital. Francesca Parisi, una influencer de 31 años presente en el evento, dijo considerar su trabajo en redes como “una forma de apostolado más que un trabajo”.
Durante la jornada, muchos jóvenes expresaron inquietudes sobre temas como las guerras, el cambio climático, las desigualdades sociales y los riesgos de la inteligencia artificial. León XIV, que ya había abordado el tema en la Conferencia Anual de Roma sobre IA en junio, volvió a advertir sobre sus efectos en el desarrollo de niños y adolescentes.
Con este llamado, el Vaticano no solo reafirma su compromiso con la ética en la innovación tecnológica, sino que posiciona la dignidad humana como el eje central de su discurso ante los desafíos de la inteligencia artificial.
