En su primera ceremonia de Jubileo como pontífice, el Papa León XIV respaldó el modelo tradicional de familia y criticó con firmeza el aborto. Ante miles de fieles, también homenajeó a mártires religiosas y pidió paz para las familias en guerra.
Ciudad del Vaticano. Ante una multitud reunida en la plaza de San Pedro, el papa León XIV encabezó su primera ceremonia de Jubileo como pontífice con un fuerte mensaje en defensa de la familia tradicional. El sucesor de Francisco reafirmó que el matrimonio “no es un ideal, sino el modelo del verdadero amor entre el hombre y la mujer”, y lanzó duras críticas al aborto, al que aludió como “invocar la libertad para quitar la vida”.

Durante la misa, dedicada a las familias, niños, abuelos y ancianos, León XIV sostuvo que el amor conyugal debe ser “total, fiel y fecundado”, y advirtió que los matrimonios santos entre hombre y mujer son esenciales para “superar las fuerzas que destruyen relaciones y sociedades”.
“No hay que olvidar que del seno de las familias nace el futuro de los pueblos”, dijo desde el altar, acompañado por carteles que proclamaban “Papa León protege la familia”.
La ceremonia marcó un momento simbólico del Jubileo del Año Santo 2025, especialmente tras el fallecimiento del papa Francisco, el pasado 21 de abril. Las anteriores celebraciones jubilares habían sido encabezadas por cardenales debido a la internación del pontífice argentino desde febrero.
Durante la homilía, el papa León XIV lamentó que “a veces esta humanidad se ve traicionada” cuando no se protege la vida, y denunció una “tradición” que invoca la libertad no para cuidar, sino para herir. “Frente al mal que divide y mata, Jesús sigue orando al Padre por nosotros”, expresó.
En otro tramo de la celebración, el pontífice rindió homenaje a las 15 religiosas mártires de la Congregación de Santa Catalina Virgen y Mártir, asesinadas por soldados soviéticos en Polonia en 1945, quienes fueron beatificadas recientemente. “Su fe resistió en un contexto marcado por la expansión de la ideología atea y comunista, contraria a la Iglesia católica y sus representantes”, explicó.
También evocó a familias canonizadas como los padres de Santa Teresa del Niño Jesús, Luis y Celia Martin, y a la familia Ulma, asesinada por proteger judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
Al concluir el “Regina Coeli”, León XIV bendijo a la multitud y dedicó una plegaria especial a las familias de Ucrania y de Gaza, en medio de los conflictos que aún golpean esas regiones.
