La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, sumó en las últimas horas un elemento que podría resultar clave para esclarecer lo ocurrido. Se trata de un mensaje enviado por Claudio Barrelier, principal acusado del crimen, a su amigo Osvaldo Fassetta pocas horas antes de que se conociera la desaparición de la joven.
“No aparezcas por casa esta noche, tengo algo”, habría escrito Barrelier en una conversación que ahora es analizada por la fiscalía y que podría aportar información determinante sobre los hechos ocurridos aquella noche.
El contenido del mensaje despertó el interés de los investigadores, que buscan reconstruir con precisión los movimientos, contactos y comunicaciones mantenidos por los sospechosos antes y después del crimen. Para ello, continúan analizando teléfonos celulares, registros de llamadas, cámaras de seguridad y testimonios incorporados a la causa.
En este contexto, Fassetta permanece detenido bajo sospecha de haber tenido algún grado de conocimiento sobre lo ocurrido o de haber participado en maniobras posteriores destinadas a dificultar la investigación. Según la hipótesis judicial, el hombre residía en la planta alta de la vivienda de barrio Cofico donde habría sido asesinada la adolescente.
La fiscalía también investiga posibles acciones realizadas durante los días en que Agostina era intensamente buscada por su familia. De acuerdo con la querella, Fassetta habría mantenido contactos con allegados de la víctima mientras se desarrollaba la búsqueda, una conducta que ahora forma parte de las líneas investigativas abiertas.
Mientras tanto, el fiscal Raúl Garzón aguarda poder avanzar con la indagatoria de Barrelier, quien permanece bajo observación psiquiátrica en el penal de Bouwer. Antes de esa instancia deberá ser sometido a una serie de peritajes interdisciplinarios para determinar su estado mental y establecer si está en condiciones de afrontar el proceso judicial.
La causa también incorporó antecedentes previos vinculados al acusado. Entre ellos figura una denuncia realizada en 2025 por una joven que aseguró haber permanecido retenida contra su voluntad en la misma vivienda donde, según sostiene la investigación, ocurrió el crimen de Agostina.
A medida que avanzan las pericias y se suman nuevos elementos de prueba, la Justicia intenta reconstruir cada detalle de un caso que conmociona a la sociedad y que mantiene abiertas numerosas incógnitas sobre lo ocurrido antes y después del femicidio.
