Los hermanos Walter, Emanuel y Francisco Caro, denunciados en una causa por presunta extorsión desde el interior de la cárcel, fueron trasladados provisoriamente desde el penal de Villa Urquiza hacia Benjamín Paz. Mientras tanto, las autoridades penitenciarias realizan gestiones para que sean derivados a establecimientos federales bajo un régimen de mayor restricción.
La investigación comenzó a partir de la denuncia de los hijos de Marcos Nacif, procesado por el transporte de 470 kilos de cocaína. Según la presentación, los Caro le habrían exigido US$ 25.000 o una camioneta a cambio de brindarle protección dentro del penal. La víctima también habría denunciado amenazas relacionadas con un eventual traslado a otro sector de la cárcel.
El fiscal Diego López Ávila ordenó un allanamiento en Villa Urquiza, donde los investigadores secuestraron teléfonos celulares que ahora son sometidos a peritajes. La Justicia busca determinar si esos dispositivos fueron utilizados para concretar las presuntas maniobras extorsivas y si existen otras personas involucradas.
Un clan con antecedentes
El caso también puso bajo la lupa los antecedentes de los hermanos Caro. Los tres fueron condenados en la causa conocida como “La industria del escruche”, una organización dedicada al robo de viviendas y liderada por Miguel “La Gata” Lizárraga.
De acuerdo con informes de Inteligencia Criminal, los Caro habrían aportado información sobre posibles víctimas, mientras integrantes de la banda viajaban desde Córdoba para cometer los robos. Además, Marcos y Francisco Caro recibieron condenas por homicidio.
El informe sostiene que, pese a sus condenas, algunos integrantes del clan habrían continuado vinculados con actividades delictivas desde prisión. También menciona presuntos vínculos con personas investigadas por narcotráfico y otros hechos criminales.
Del penal tucumano a un régimen de máxima restricción
Las autoridades también pusieron el foco en las condiciones en las que los hermanos permanecían alojados en Villa Urquiza. Según el informe, contaban con celdas acondicionadas, televisores y otras comodidades, pese a estar considerados internos de elevada peligrosidad.
Ahora, el secretario de Seguridad Héctor Gustavo Vizcarra gestiona ante autoridades nacionales el eventual traslado de los tres hermanos a cárceles federales, donde podrían quedar incluidos en un régimen especial para personas privadas de la libertad consideradas de alto riesgo.
El sistema contempla visitas restringidas, comunicaciones monitoreadas, controles tecnológicos, alojamiento individual y limitaciones para el contacto con otros internos. También establece un régimen de permanencia en los patios reducido y mayores restricciones sobre los elementos que pueden recibir los detenidos.
El antecedente más cercano en Tucumán es el traslado de otros presos considerados de alta peligrosidad, entre ellos Miguel “Miguelón” Figueroa, Máximo “Maxi” Abraham y Jorge Álvaro Quiroga, quienes fueron derivados a establecimientos federales en 2024.
Ahora, la investigación sobre los Caro determinará si efectivamente continuaban operando desde la cárcel y si deberán permanecer bajo un régimen de máxima seguridad fuera de Tucumán.
