Boca Juniors recibió una noticia negativa en el entrenamiento de este miércoles en el predio de Ezeiza. Tomás Aranda, de 19 años, sufrió una fractura del peroné y podría quedar fuera de las canchas durante varios meses.
El juvenil sintió un fuerte dolor durante la entrada en calor, mientras participaba de un rondo junto a sus compañeros. Los primeros estudios confirmaron la lesión y ahora el cuerpo médico del club evalúa el tratamiento que deberá realizar. En principio, la posibilidad de una intervención quirúrgica aparece como la alternativa más probable.
La primera información que trascendió desde el centro de entrenamiento fue contundente: “En principio es quirúrgico”. De confirmarse la operación, Aranda afrontaría un extenso período de recuperación y podría perderse buena parte del tramo final de la temporada.
Una baja importante para Arruabarrena
La lesión representa un duro golpe para Rodolfo Arruabarrena, ya que Aranda se había transformado en una alternativa importante dentro del plantel. El entrenador lo utilizó en los 11 partidos que dirigió desde su regreso al club, tanto como titular como ingresando desde el banco de suplentes.
El juvenil también había comenzado a ganar protagonismo con actuaciones que le permitieron consolidarse en la consideración del cuerpo técnico. Incluso había aportado una asistencia en el encuentro frente a Newell’s.
Su recorrido también incluye convocatorias a los seleccionados juveniles y la participación como sparring de la Selección argentina durante la preparación para la última Copa del Mundo, donde fue observado por el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni.
Boca afronta un calendario exigente
La posible ausencia de Aranda llega en un momento de mucha actividad para Boca. El equipo deberá recibir este viernes a Lanús en la Bombonera por el Torneo Clausura.
Luego, el miércoles 2 de septiembre, enfrentará a Vélez en Córdoba por los octavos de final de la Copa Argentina. Posteriormente visitará a Gimnasia de Mendoza por el campeonato local.
El gran desafío internacional llegará el miércoles 9 de septiembre, cuando Boca reciba a San Pablo en la Bombonera por el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
Mientras el equipo afronta este exigente calendario, el cuerpo médico seguirá de cerca la evolución de Aranda. Los próximos estudios definirán si finalmente deberá ser operado, pero las primeras estimaciones indican que la fractura podría demandarle varios meses de recuperación y dejarlo fuera del tramo decisivo de la temporada.
