Una nueva encuesta de la consultora Global Data publicada este 7 de abril de 2026 reflejó un cambio significativo en el mapa de imagen de los gobernadores argentinos. El tucumano Osvaldo Jaldo cayó al cuarto lugar del ranking con un 54,9% de imagen positiva, lejos del 60,3% que había alcanzado en agosto de 2025, cuando se posicionaba como el segundo mandatario provincial mejor valorado.
El descenso no se da en un vacío: coincide con semanas de fuerte crisis en la provincia, atravesada por inundaciones que expusieron tensiones sociales, deficiencias estructurales y cuestionamientos a la gestión.

Inundaciones: una crisis que golpea a toda la provincia
Desde mediados de marzo, Tucumán enfrenta un escenario crítico producto de lluvias intensas y persistentes. En algunos casos, se registraron hasta 170 milímetros en un solo día, lo que provocó anegamientos generalizados, colapso de infraestructura y evacuaciones masivas.
Las cifras son contundentes:
- Más de 15.000 evacuados en distintos puntos de la provincia
- Localidades como La Madrid quedaron prácticamente bajo agua
- Familias enteras aisladas, con rescates y asistencia aérea en zonas inaccesibles
- Pérdidas productivas y rurales de gran magnitud
A esto se sumó un nuevo temporal en los primeros días de abril que agravó la situación, con inundaciones, daños en infraestructura e incluso una víctima fatal en la capital.
Funcionarios en el centro de las críticas
La crisis también impactó directamente sobre el gabinete de Jaldo. La gestión de áreas clave quedó bajo cuestionamiento, especialmente:
- Darío Monteros, Ministro del Interior
- Susana Montaldo, Ministra de Educación
- Federico Masso, Ministro de Desarrollo Social
El episodio de violencia que agravó el clima
En paralelo a la emergencia, se produjo un hecho que escaló la tensión: la agresión sufrida por el diputado Federico Pelli, quien fue atacado con un cabezazo cuando intentaba ingresar a la localidad de La Madrid para asistir a damnificados.
El agresor, conocido como “Pichón” Segura, fue señalado como un empleado vinculado al entorno del Ministerio del Interior. El episodio ocurrió en pleno contexto de asistencia por las inundaciones y tuvo alto impacto mediático, al interpretarse como un reflejo del clima de conflictividad política y social en la provincia.
Imagen en baja y desgaste político
El combo de factores —crisis climática, cuestionamientos a la gestión y episodios de violencia— aparece como un contexto explicativo del deterioro en la imagen del gobernador.
Las inundaciones no solo dejaron daños materiales y sociales, sino que también expusieron debilidades estructurales del Estado provincial, desde la infraestructura hasta la capacidad de respuesta y coordinación.
En ese escenario, la caída de Jaldo en el ranking nacional de gobernadores no parece ser un dato aislado, sino el reflejo de una provincia que atraviesa una de sus semanas más complejas en términos políticos, sociales y climáticos.
