Una nueva denuncia por deficiente atención al público volvió a colocar a Banco Santiago en el centro de la polémica en San Miguel de Tucumán. Este jueves por la mañana, vecinos que asistieron a la sucursal ubicada en la esquina de La Rioja y Piedra se encontraron con un escenario de saturación total, largas filas y demoras que superaron las dos horas, afectando principalmente a adultos mayores.
Según relataron usuarios a este medio, la situación se tornó crítica desde las primeras horas del día. “Está lleno y no hay empleados para atender”, expresó uno de los clientes presentes en el lugar. Minutos más tarde, otro testimonio reforzó el reclamo: “Hay muchísima gente grande esperando hace más de dos horas”. Las imágenes enviadas por lectores muestran un salón colapsado, con la mayoría de los asientos ocupados por jubilados y pensionados, varios de ellos visiblemente cansados y molestos por la demora.
La situación en el Banco Santiago generó malestar entre los clientes, quienes señalaron la escasez de personal en ventanillas y la falta de información clara sobre los tiempos de atención. A pesar de tratarse de un día de alta concurrencia —coincidente con el cobro de jubilaciones y beneficios sociales—, la sucursal no habría reforzado su plantel para atender la demanda.

Reclamos reiterados
No se trata de un hecho aislado. En los últimos meses, Banco Santiago fue objeto de numerosas quejas por parte de clientes y lectores que denunciaron problemas similares en distintas sucursales de la provincia. Entre los reclamos más frecuentes se destacan:
- Demoras prolongadas durante jornadas de pago de jubilaciones y planes sociales.
- Insuficiente cantidad de empleados en horarios de alta concurrencia.
- Falta de prioridad efectiva para adultos mayores y personas con movilidad reducida.
- Fallas en los sistemas informáticos que obligan a reiniciar trámites o extender los tiempos de espera.
Los usuarios advierten que estas situaciones se repiten cada vez que se producen cobros masivos, una circunstancia previsible que, según denuncian, no es acompañada por una adecuada planificación interna del banco.
El impacto en los sectores más vulnerables
La postal se repite con frecuencia: adultos mayores esperando durante largos períodos, algunos de pie, otros sentados, en un contexto de calor y sin información precisa sobre cuándo serán atendidos. “Hay gente grande esperando desde hace horas”, coincidieron varios testigos.
Para muchos jubilados, el trámite bancario presencial es inevitable, ya sea por dificultades para operar digitalmente o por la necesidad de realizar gestiones específicas en ventanilla. Esto agrava el impacto de las demoras y expone a los sectores más vulnerables a situaciones de estrés, cansancio y malestar.
Ante este escenario, los clientes reclamaron más personal, una mejor organización interna y la aplicación efectiva de un sistema de prioridad para jubilados, pensionados y personas con discapacidad. También solicitaron que las autoridades del banco informen qué medidas se implementarán para evitar nuevos colapsos en sucursales céntricas.
Mientras tanto, lo ocurrido en la sede de La Rioja y Piedra volvió a reabrir el debate sobre la calidad de la atención bancaria en Tucumán y el trato que reciben los adultos mayores, un reclamo que se repite y que, por ahora, sigue sin respuestas concretas.
