Las intensas lluvias registradas durante la noche del jueves generaron complicaciones en distintas rutas turísticas de Tucumán, principalmente en los caminos que conducen a los Valles Calchaquíes y al cerro San Javier. Como consecuencia, se produjeron desprendimientos de piedras y caída de árboles que afectaron la circulación vehicular.
Según informó la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), la ruta provincial 308 presenta una interrupción parcial en la zona de Villa Nougués y San Pablo, a la altura del kilómetro 22, debido a la caída de un árbol que comprometió la banquina y parte de la calzada. En tanto, sobre la ruta provincial 307, que conecta con Tafí del Valle, se registró un desprendimiento de rocas en la zona 4, a la altura del kilómetro 37, lo que también genera dificultades para el tránsito.
Cuadrillas de Vialidad trabajan en los sectores afectados con el objetivo de restablecer la circulación en condiciones normales lo antes posible. Mientras tanto, las autoridades recomendaron a los conductores circular con extrema precaución, respetar las indicaciones del personal apostado en los distintos tramos y consultar el estado de las rutas a través de los canales oficiales antes de emprender viaje.
Asimismo, la DPV recordó que continúan vigentes las disposiciones que regulan el tránsito de vehículos de carga en la ruta provincial 307, entre Santa Lucía y el acceso al dique La Angostura. De lunes a jueves, los camiones pueden circular respetando un intervalo mínimo de cinco minutos entre unidades. En cambio, de viernes a domingo, la circulación de vehículos de gran porte se encuentra restringida entre las 5 y las 23, y vuelve a habilitarse en horario nocturno, de 23 a 5, bajo el mismo régimen de intervalos.
Los colectivos interurbanos y servicios turísticos pueden circular todos los días, con una frecuencia máxima de diez minutos entre unidades, mientras que los vehículos particulares no tienen restricciones.
Desde Vialidad advirtieron que los vehículos que no cumplan con estas disposiciones serán retenidos en los puestos de control habilitados a lo largo del recorrido. Las medidas, de carácter permanente, buscan reducir los riesgos de siniestralidad vial, teniendo en cuenta las características del camino, como curvas pronunciadas y calzada angosta, y mejorar la seguridad y fluidez del tránsito, especialmente en períodos de alta demanda turística.
