Lo que debía ser un trámite administrativo terminó convirtiéndose en un ejemplo más de la desorganización que atraviesa a la AFA y a la Liga Profesional.
El sorteo del Apertura 2026, inicialmente programado como un acto simple y sin transmisión, terminó marcado por cambios de horario, errores comunicacionales y un streaming improvisado que expuso la falta de planificación. En ese contexto, Atlético Tucumán quedó finalmente ubicado en la zona B del próximo torneo.
Un sorteo que cambió sobre la marcha
La mañana del martes estaba destinada a un sorteo discreto. Sin cámaras, sin público y con el protocolo habitual. Pero la suspensión del evento en medio de los allanamientos por la causa Sur Finanzas —que aún figura como sponsor oficial del campeonato— y el pedido creciente de mayor transparencia en redes sociales obligaron a la organización a cambiar sobre la hora.
AFA recurrió de urgencia a su operador técnico habitual y decidió transmitir el sorteo. El resultado: tres cambios de horario, una señal que tardó en estabilizarse y un evento que se superpuso con el sorteo de la Copa Argentina. La escena incluyó entrevistas improvisadas a Diego Milito y Marcelo Delgado, surgidas ante la necesidad de ocupar el tiempo en pantalla mientras persistían las demoras.
Errores oficiales y un formato mal explicado
A la improvisación se sumaron fallas en la comunicación institucional. La web oficial de la Liga Profesional publicó, durante varios minutos, el título “Temporada 20226”. Pero lo más grave fue la explicación incorrecta del formato: la Liga difundió que habría solo un interzonal, cuando el sistema —como ya se aplicó este año— contempla dos interzonales por equipo. La aclaración formal recién apareció en boca del CEO Francisco Duarte durante la transmisión.
Además, quedó expuesto un detalle clave: solo un tercio de los equipos fue realmente sorteado. Veinte clubes ya estaban previamente ubicados por criterios de seguridad, televisación y disponibilidad de estadios, lo que dejó al azar un rol marginal.
El camino del “Decano” en la zona B
A pesar de la desprolijidad general, Atlético Tucumán ya conoce su recorrido. El equipo tucumano integrará la zona B, junto a River, Racing, Huracán, Barracas Central, Belgrano, Estudiantes de Río Cuarto, Argentinos Juniors, Tigre, Gimnasia LP, Independiente Rivadavia, Banfield, Rosario Central, Aldosivi y Sarmiento.

También se confirmó el interzonal: Atlético enfrentará a Instituto, en el duelo de clásicos ampliados del calendario.
Los socios del club habían pedido mantener la rotación de localías respecto de 2025, y ese punto sí fue respetado.
Un torneo comprimido por el Mundial
El sistema de disputa no se modificará: dos zonas de 15 equipos, 16 fechas (14 dentro del grupo y dos interzonales) y clasificación a playoffs para los ocho primeros.
Sin embargo, el Apertura tendrá un condicionante ineludible: el inicio del Mundial 2026 el 11 de junio obliga a un calendario más ajustado y a un margen de error mínimo para todos los clubes, incluido Atlético, que deberá administrar cargas y rotaciones en un semestre más corto de lo habitual.
Interzonales del Apertura
Entre los cruces especiales destacan Boca–Racing, Vélez–River, Talleres–Rosario Central, Independiente–Independiente Rivadavia, San Lorenzo–Estudiantes (RC) y el mencionado Atlético Tucumán–Instituto.
Más allá de los desacoples, los errores y la improvisación que volvió a exhibir la AFA, Atlético Tucumán ya tiene definido el terreno competitivo para un 2026 atravesado por el Mundial y por un torneo que continúa bajo permanente discusión. El “Decano” inicia el año con un panorama claro en lo deportivo, aunque rodeado de un sistema organizativo que otra vez quedó en el centro de la polémica.


