Un hombre fue procesado por haber realizado compras de entradas utilizando los datos de una tarjeta de crédito robada. Aunque se trata de un delito excarcelable y no quedó detenido, deberá cumplir reglas de conducta durante seis meses o hasta que concluya el expediente, que podría derivar en una condena de cumplimiento condicional.
Según la acusación formulada por la auxiliar fiscal Natalia Carabajal, bajo las instrucciones del fiscal Diego Hevia, el imputado —Cristian Gabriel González, domiciliado en Las Talitas— accedió a información clave perteneciente a un hombre radicado en Francia. Con esos datos, adquirió entradas para espectáculos en el teatro Mercedes Sosa.
De acuerdo con la investigación, en abril de 2024 González compró dos entradas por un valor superior a $67.000 para un recital del grupo La Barra. Al día siguiente se presentó en el teatro, acreditó su identidad con su documento nacional y retiró las localidades. En mayo repitió el procedimiento: adquirió seis entradas por $114.000 para recitales de LBC y Eugenia Quevedo y volvió a retirar los tickets de manera presencial.
El titular de la tarjeta detectó consumos no reconocidos en junio de ese año, desconoció las operaciones ante la entidad emisora y denunció el caso. La víctima obtuvo la restitución de los montos, pero la empresa organizadora de los espectáculos sufrió finalmente el perjuicio económico.
Crecimiento de este tipo de delitos
Los jefes de Delitos Telemáticos, los comisarios Juana Estequiño y Luis Ybarra, informaron que este tipo de maniobras está en aumento. Señalaron que actualmente predominan dos métodos: la clonación física mediante dispositivos como skimmers o shimmers, y el robo digital a través de técnicas de phishing, mediante las cuales los delincuentes obtienen datos engañando a las víctimas.
Según explicaron, los dispositivos utilizados para copiar la información de tarjetas pueden operar incluso sin contacto físico, a través del chip o la banda magnética. Esto puede ocurrir en cajeros automáticos, comercios o cualquier lector adulterado.
Recomendaciones de prevención
Los funcionarios advirtieron que existen medidas para reducir los riesgos de robo de datos: observar siempre el manejo de la tarjeta durante una compra, evitar que salga de la vista, cubrir el código de seguridad, no utilizar cajeros sospechosos y emplear billeteras anti-RFID. Además, remarcaron que no deben enviarse fotos ni datos de tarjetas a través de aplicaciones de mensajería como WhatsApp.
