El mercado financiero argentino cerró la semana posterior a las elecciones legislativas con una marcada euforia. Las acciones y los bonos soberanos registraron fuertes subas este viernes, en medio del optimismo generado por el resultado electoral favorable a La Libertad Avanza (LLA) y por las señales de estabilidad y reformas que dio el Gobierno de Javier Milei en los últimos días.
Los bonos en dólares bajo ley extranjera subieron hasta un 1%, impulsados por la percepción de que el país podría recuperar gradualmente el acceso al financiamiento internacional. El riesgo país perforó los 700 puntos y se acercó a los 600, el nivel más bajo del año. Analistas destacaron que este descenso refleja una mejora sustancial en la confianza de los inversores respecto del rumbo económico.
El ánimo positivo también se trasladó al mercado accionario. El índice Merval trepó un 8% en pesos y alcanzó un nuevo récord nominal, mientras que los papeles argentinos que cotizan en Wall Street (ADR) registraron subas superiores al 10% en empresas como Banco Supervielle, Banco Galicia, Pampa Energía, Central Puerto, BBVA, Edenor y Banco Macro.
El repunte se atribuye a dos factores principales: la victoria legislativa de LLA, interpretada por el mercado como un respaldo político a las reformas estructurales en marcha, y la reunión del presidente Milei con la mayoría de los gobernadores, donde se avanzó en consensos sobre los proyectos de reforma laboral y tributaria.
Según un informe de GMA Capital, octubre fue el mes con mayores subas para las acciones argentinas desde 1992, con un salto del 74% medido en dólares. En comparación, el segundo mejor registro había sido noviembre de 2023, con un aumento del 36,5%.
La tendencia alcista consolidó la percepción de que el programa económico del Gobierno —centrado en el equilibrio fiscal, la apertura de los mercados y la desregulación— comienza a dar señales de impacto positivo sobre las variables macroeconómicas. Para los analistas, el clima financiero de las últimas jornadas refleja “una apuesta del mercado a la continuidad de las reformas y a la estabilidad de largo plazo”.
En ese marco, la caída del riesgo país y la mejora en los precios de los activos locales son leídas como una señal de confianza renovada hacia la gestión económica de Javier Milei y hacia el proceso de normalización que atraviesa la Argentina tras años de inestabilidad.


