El escrutinio detallado de los votos en San Miguel de Tucumán confirmó un cambio político que preocupa al oficialismo: La Libertad Avanza se impuso en 28 de los 47 circuitos electorales de la Capital, incluso en varios barrios que históricamente eran bastiones del peronismo.
La lista encabezada por Federico Pelli alcanzó 150.701 votos (43,69%), mientras que la alianza oficialista Tucumán Primero, liderada por el gobernador Osvaldo Jaldo, reunió 138.157 sufragios (40%). Aunque la diferencia fue de apenas tres puntos, el mapa electoral dejó en evidencia una pérdida de terreno para el peronismo en su principal distrito.
De acuerdo con el análisis de los resultados, el justicialismo solo logró triunfar en 19 circunscripciones, mientras que el espacio libertario se impuso en el resto, marcando una clara tendencia en barrios populares y zonas donde el oficialismo mantenía una fuerte estructura territorial.
Entre los circuitos donde el peronismo sufrió derrotas se encuentran Villa 9 de Julio, 12, 12A, 13, 13A, 14, 9 y 9A, sectores históricamente ligados a dirigentes de peso como los Vargas Aignasse y los hermanos Caponio. En todos esos casos, La Libertad Avanza logró revertir los resultados de comicios anteriores.
Uno de los puntos más llamativos se registró en el sur de la ciudad (circuito 22), donde la lista de Jaldo cayó a pesar de que allí la intendenta Rossana Chahla concentra parte de su gestión municipal. Referentes locales atribuyeron la derrota a la escasa presencia del municipio y a la falta de respuestas ante problemas recurrentes como los anegamientos, una demanda constante de los vecinos.
La situación generó tensiones internas en el oficialismo. En la Casa de Gobierno se multiplicaron los reproches sobre el rol de los dirigentes capitalinos durante la campaña. El propio gobernador Jaldo reconoció que “hubo referentes que no pusieron lo que tenían que poner para tener más votos”, en alusión a la falta de trabajo territorial en zonas clave.
Mientras tanto, desde el espacio libertario destacaron que el avance de La Libertad Avanza no se debió a un voto de castigo, sino al crecimiento sostenido de un electorado independiente que busca un cambio en la gestión y un rumbo político distinto al del peronismo tradicional.

El resultado en la Capital marca un nuevo punto de inflexión en el mapa político tucumano: por primera vez, el peronismo quedó relegado en la mayoría de los circuitos urbanos, mientras que el espacio que lidera Javier Milei consolida su presencia en el distrito más poblado de la provincia.


