Golpe institucional en el Congreso: la Cámara de Diputados aprobó una ley que limita el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), en una votación donde el radical Roberto Sánchez se alineó con el kirchnerismo para asestar un duro revés al Gobierno de Javier Milei.
La iniciativa, que obtuvo 140 votos a favor, 80 en contra y 17 abstenciones, introduce una modificación clave: a partir de ahora bastará con que una sola cámara rechace un decreto para dejarlo sin efecto, a diferencia del sistema actual que exige el rechazo de ambas.
La reforma deberá volver al Senado y, de ser confirmada, recortará significativamente las facultades del Poder Ejecutivo. Según el oficialismo, se trata de un intento de “desestabilización institucional”, mientras que la oposición asegura que busca “restaurar el equilibrio de poderes” y evitar el abuso de los DNU.
El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz, advirtió que “nadie puede pecar de ingenuo ni creer que el kirchnerismo con su dictamen de mayoría quiere mejorar las instituciones de la república. Al contrario, se propone desestabilizar al Gobierno”.
Por su parte, el diputado libertario Álvaro Martínez sostuvo que “esta ley tiene claramente un interés de desestabilizar al gobierno nacional. Cada vez que el kirchnerismo no gobierna, entorpece. Cuanto peor, mejor”.
