La decepción de los tucumanos con el radical Roberto Sánchez crece día a día. El exintendente de Concepción, que supo construir su carrera en el radicalismo, hoy es cuestionado por sectores opositores tras sellar acuerdos con el socialismo y rodearse de figuras resistidas en la política provincial.
Sánchez se mostró recientemente junto a José Cano y Silvia Elías de Pérez, dos dirigentes que arrastran un alto nivel de desgaste tras años de protagonismo en la política tucumana. Esa alianza generó malestar en las bases radicales y entre votantes que esperaban una renovación dentro del espacio.

A ello se suma una denuncia política: tanto Sánchez como Ricardo Bussi estarían recibiendo financiamiento indirecto desde la Casa de Gobierno, en una estrategia destinada a fragmentar a la oposición y favorecer al oficialismo provincial.

En este contexto, la figura de Roberto Sánchez, que alguna vez fue vista como una alternativa seria al poder tradicional, enfrenta una creciente ola de críticas y desconfianza en Tucumán.
