Boca volvió a festejar después de 120 días sin victorias y lo hizo en Mendoza contra Independiente Rivadavia con goles de Centurión en contra, Zeballos y Velasco.
La mochila pesaba demasiado. Doce partidos sin triunfos parecían interminables para Boca, pero el equipo se desahogó con una victoria convincente que le devuelve confianza. El marcador se abrió en el primer tiempo, tras un fuerte remate de Paredes que terminó desviándose en Bottari y Centurión, para sorpresa del arquero Marchesín.


En el complemento, cuando el local apretaba en busca del empate, Boca aprovechó los espacios: Zeballos y Velasco liquidaron el partido en dos contragolpes letales.
Leandro Paredes, protagonista en el 1 a 0, reflejó el desahogo general: “No sé si fue mío o no, pero da igual. Lo importante es el resultado. Para nosotros es muy importante haber ganado. Esto es Boca: hay que seguir trabajando y mejorando porque eso es lo que exige esta camiseta”.

Con el 3 a 0 en Mendoza, Boca vuelve a sonreír y corta una sequía que parecía interminable.
