Nicolás Medina Jimenez es el nombre del joven tucumano que creó “Litera”, una aplicación que busca la verdadera inclusión social a través de la alfabetización de aquellos niños que viven en situación vulnerable. “La tecnología es una manera de generar inclusión”, afirma Nicolás.
Con apenas 26 años, Nicolás Medina Jiménez, un joven oriundo de Tucumán, diseñó una herramienta que podría transformar el modo en que se enseña a leer y escribir en las aulas más postergadas del país. Se trata de Litera, una aplicación educativa que utiliza juegos y tecnología sin necesidad de conexión a internet para ayudar a niños de primer grado a desarrollar habilidades de lecto-escritura.
Nicolás, recién graduado de la Licenciatura en Tecnología Educativa en la UTN, presentó la app como proyecto de tesis y la aplicó en escuelas periféricas de San Miguel de Tucumán. En apenas tres meses de trabajo en el aula, logró que el porcentaje de alumnos que sabían leer y escribir pasara del 10% al 80%.
“Mi idea era innovar y tratar de colaborar con un grave problema. Considero que la tecnología es una manera de generar inclusión, y hoy en día es la única herramienta que puede llegar por igual a todos los alumnos”, explica Medina.
Litera fue diseñada con inteligencia artificial y pensada para funcionar sin conexión, lo que la convierte en una herramienta accesible para instituciones sin recursos tecnológicos. La app guía a los niños a través de un personaje con la voz de Bob Esponja, lo que genera un vínculo afectivo que favorece el aprendizaje: “Muchos de los chicos todavía recuerdan lo que les decía Bob Esponja”, cuenta Nicolás.
Inspirado por su propia pasión infantil por la lectura y por figuras como su hermano, docentes de la secundaria, y Mateo Salvatto —creador de la app Háblalo—, Nicolás desarrolló un método de cinco pasos para implementar Litera en las aulas: observación del grupo, diagnóstico del nivel de alfabetización, uso guiado de la app, evaluación del impacto y seguimiento del progreso.
La aplicación no tiene fines comerciales y, aunque aún no se encuentra disponible en tiendas digitales, puede solicitarse directamente a Nicolás a través de su Instagram o por correo electrónico ([email protected]).
A contramano de la visión tradicional que considera a los dispositivos tecnológicos como distractores en el aula, Nicolás plantea que, bien utilizados, pueden ser aliados clave para los docentes: “Prohibir el uso del celular o de las tablets me parece excesivo. La clave está en usar la tecnología con criterio pedagógico y disposición a innovar”.
Hoy sueña con que su desarrollo pueda implementarse en más escuelas de la provincia y del país: “Me gustaría que más instituciones puedan usarla. Es gratuita, sin wifi y sin costo alguno. Solo hace falta voluntad para transformar la educación”.
Fuente: eltucumano.com
