Un informe sobre la distribución de recursos en municipios tucumanos revela que en el inicio de 2026 la intendencia de Gonzalo Monteros Monteros, hijo del ministro del interior Darío Monteros, fue uno de los más beneficiados, con transferencias millonarias destinadas al pago de salarios.
En medio de un contexto económico complejo y con municipios dependiendo cada vez más de la asistencia provincial, un informe reciente expuso cómo se distribuyeron los fondos para el pago de sueldos en Tucumán durante el inicio de 2026.
Según el relevamiento, en tan solo los primeros dos meses del año el municipio de Gonzalo Monteros —gestionado por el peronismo provincial— recibió aproximadamente $7.700 millones destinados exclusivamente a cubrir salarios del sector público, posicionándose entre los municipios más beneficiados del período.

El dato se desprende del ranking de municipios elaborado en base a transferencias provinciales, donde se detalla que el reparto total superó los $58 mil millones en el primer bimestre, con el objetivo central de garantizar el pago de sueldos municipales.
Dentro de ese esquema, Banda del Río Salí encabeza la lista, seguida por otros municipios que también reciben fuertes inyecciones de fondos, entre ellos la municipalidad de Monteros, que aparece con cifras particularmente elevadas en relación a su tamaño y estructura.
Este sistema se da en el marco del llamado Acuerdo Fiscal Municipal, mediante el cual varias intendencias ceden su coparticipación a la Provincia a cambio de que esta administre los recursos y asegure el pago de salarios.
Sin embargo, la distribución de los fondos vuelve a generar cuestionamientos. Distintos sectores vienen señalando que los montos no siempre guardan relación directa con la cantidad de habitantes o necesidades reales de cada municipio, sino que responden principalmente al tamaño de las plantillas salariales —y, según críticas políticas, a factores de cercanía con el poder provincial.
En ese contexto, el caso de Gonzalo Monteros vuelve a quedar bajo la lupa: recibir $7.700 millones en apenas dos meses no solo refleja la magnitud del gasto en sueldos, sino también la fuerte dependencia del municipio respecto de los fondos provinciales.
Mientras tanto, el esquema continúa profundizando un modelo en el que la Provincia concentra la administración de recursos municipales, en un escenario donde la prioridad absoluta sigue siendo sostener el pago de la estructura estatal.
