La crecida del Río Lules destruyó casi 200 m de la ruta 321 en Tucumán, dejando el tramo totalmente intransitable y obligando al corte de tránsito mientras avanzan tareas de emergencia.
La localidad de Lules atraviesa una situación de emergencia luego de que la crecida del río homónimo provocara la destrucción de casi 200 metros de la ruta provincial 321, uno de los principales accesos a la zona. El daño fue calificado como total, y el tránsito permanece completamente interrumpido.
El episodio se produjo tras las intensas lluvias registradas en las últimas horas en áreas de montaña, que elevaron de manera abrupta el caudal del río. La fuerza del agua socavó la base del camino hasta provocar el colapso del pavimento, que fue literalmente arrancado y arrastrado por la corriente.

Según el relevamiento realizado en el lugar, la crecida se dio en dos etapas: una primera creciente sostenida y un segundo pico durante la madrugada, que terminó de debilitar la estructura vial. En varios sectores del tramo afectado no quedó rastro del asfalto, lo que evidencia la violencia del fenómeno climático que impactó en Lules.
Personal de Defensa Civil y autoridades provinciales confirmaron que, aunque el nivel del río bajó parcialmente durante la mañana, el caudal volvió a incrementarse horas después, por lo que se mantiene un monitoreo constante de la situación.
El tramo dañado de la ruta 321 permanece totalmente cortado al tránsito, tanto para vehículos livianos como pesados. La zona fue señalizada y se dispuso custodia permanente para evitar que conductores intenten atravesar el sector afectado, lo que representaría un alto riesgo.
Desde el área de Obras Públicas indicaron que la reconstrucción no será inmediata, ya que se trata de un daño estructural profundo. La reparación demandará una obra de ingeniería compleja, con maquinaria pesada y tareas previas de estabilización del terreno y encauzamiento del río en Lules.
A pesar de la magnitud del daño vial, las autoridades informaron que no se registraron evacuados ni viviendas inundadas en las zonas cercanas. Sin embargo, la interrupción de la ruta genera complicaciones para vecinos, productores y trabajadores que utilizan este corredor a diario.
La situación afecta especialmente a quienes dependen de la ruta 321 para conectarse con otras localidades y con la capital provincial, lo que incrementa la preocupación en Lules ante la falta de una vía alternativa inmediata.
Las autoridades provinciales señalaron que la prioridad es garantizar la seguridad y esperar a que el nivel del río descienda de manera definitiva antes de iniciar cualquier intervención. Una vez estabilizadas las condiciones, se avanzará con un diagnóstico técnico para definir el tipo de obra necesaria y los plazos de ejecución.
Mientras tanto, se mantiene el estado de alerta en Lules, ya que nuevas lluvias podrían agravar el escenario y generar mayores complicaciones en la infraestructura vial de la zona.

