La tensión en Medio Oriente se intensificó en las últimas horas ante la posibilidad concreta de un ataque de Estados Unidos contra Irán, en un contexto marcado por movimientos militares, advertencias diplomáticas y una creciente inestabilidad regional.
La probabilidad de una acción militar estadounidense contra Irán aumentó de manera significativa en los últimos días, mientras Teherán advirtió que responderá “de forma decisiva” ante cualquier agresión. El escenario se da en medio del decimoséptimo día consecutivo de protestas mortales en la República Islámica, un factor que habría acelerado las definiciones en Washington.
Según trascendió desde fuentes estadounidenses, el cambio de postura se produjo tras una extensa reunión celebrada el martes entre el presidente Donald Trump y su equipo de asesores. De acuerdo con un funcionario citado por medios internacionales, el mandatario considera que, frente a la continuidad del derramamiento de sangre en Irán, “tendrá que hacer algo en uno o dos días como máximo”.
Entre las opciones que fueron presentadas al presidente estadounidense figuran nuevos ataques contra el programa nuclear iraní o su sistema de misiles balísticos. Otras alternativas evaluadas incluyen acciones contra la infraestructura de seguridad interna del régimen o ciberataques, estas últimas consideradas como escenarios más probables en una primera etapa.
La escalada de la tensión ya tuvo impacto directo en Europa. El gobierno de Alemania emitió una advertencia a sus aerolíneas para que eviten el espacio aéreo iraní, citando el deterioro de la situación regional y los riesgos asociados a los sistemas de defensa antiaérea desplegados en el país persa.
En paralelo, se detectó el desplazamiento de múltiples aviones cisterna de reabastecimiento en vuelo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos hacia Medio Oriente, un movimiento interpretado como un refuerzo de la postura militar estadounidense ante un eventual escenario de escalada bélica.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido actualizó sus recomendaciones de viaje y desaconsejó todos los desplazamientos a Israel que no sean estrictamente esenciales, ante el aumento de la inestabilidad en la región.
En este contexto, Irán anunció el cierre temporal de su espacio aéreo a todos los vuelos, con excepción de las operaciones civiles internacionales que cuenten con autorización previa. Según un aviso oficial emitido durante la madrugada del jueves, las restricciones se mantendrán hasta el 15 de enero y afectan a la mayoría del tráfico aéreo entrante y saliente del país.
Finalmente, el presidente Donald Trump afirmó haber sido informado de que las ejecuciones de manifestantes en Irán estarían siendo detenidas, aunque advirtió que Estados Unidos continuará monitoreando de cerca la situación y podría adoptar “medidas muy fuertes” si la represión persiste.
