El Gobierno nacional al incorporó a la Hermandad Musulmana como organización terrorista, en sus capítulos de Líbano, Egipto y Jordania, al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento.
La República Argentina dio un nuevo paso en su política de seguridad internacional al declarar como organización terrorista a la Hermandad Musulmana en sus ramas de Líbano, Egipto y Jordania. La medida fue oficializada el miércoles 14 de enero por la Oficina del Presidente a través de la red social X y se fundamenta en compromisos internacionales asumidos por el país en materia de lucha contra el terrorismo.

La decisión fue impulsada por la Cancillería y contó con la intervención del Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia, que coordinaron el procedimiento en base a informes oficiales. Según se informó, dichos documentos evidencian actividades ilícitas de carácter transnacional, llamados públicos al extremismo violento y vínculos operativos y financieros con otras organizaciones catalogadas como terroristas a nivel internacional.
La inclusión de la Hermandad Musulmana en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET) tiene como objetivo fortalecer los mecanismos de prevención, detección y sanción del terrorismo en territorio argentino, así como impedir que miembros o aliados del grupo puedan operar con libertad dentro del país.
Desde la Oficina del Presidente señalaron que la medida se inscribe en una estrategia más amplia de alineamiento internacional y cooperación con otros Estados que han adoptado decisiones similares. En ese sentido, el presidente Javier Milei reafirmó su “compromiso inquebrantable de reconocer a los terroristas por lo que son”, recordando antecedentes recientes de su gestión, como las sanciones contra Hamás y el Cártel de los Soles.
La Hermandad Musulmana, fundada en Egipto en 1928, es una organización de estructura transnacional que ha sido objeto de controversia durante décadas. Diversos gobiernos han sostenido que algunas de sus filiales mantienen vínculos directos con organizaciones como Hamás y Hezbollah, además de promover discursos y acciones extremistas que representan una amenaza para la seguridad regional e internacional.
La decisión argentina se alinea con medidas adoptadas recientemente por países como Estados Unidos, Israel, Paraguay, Emiratos Árabes Unidos y el propio Egipto. De hecho, en la jornada previa al anuncio nacional, el Gobierno estadounidense informó la inclusión de las filiales de la Hermandad Musulmana en Egipto, Jordania y Líbano en su lista de organizaciones terroristas.
Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, estas ramas continúan promoviendo e incitando actividades terroristas y brindando respaldo al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás). El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que estas designaciones forman parte de un “esfuerzo sostenido para frustrar la violencia y la desestabilización” promovida por los Hermanos Musulmanes en distintas regiones del mundo.
Con esta resolución, el Gobierno argentino busca reforzar su política de seguridad internacional y consolidar su posicionamiento dentro del bloque de países que combaten activamente el terrorismo y el financiamiento de organizaciones extremistas.
