La alerta fue emitida por las autoridades sanitarias nacionales tras la detección de Listeria monocytogenes en un queso blando de amplia circulación, lo que motivó el retiro inmediato de un lote específico y una serie de recomendaciones preventivas dirigidas a la población.
La advertencia surge a partir de tareas de vigilancia genómica realizadas por el Laboratorio Nacional de Referencia del Instituto Malbrán, que identificó un conglomerado de casos compatibles con listeriosis. Las muestras fueron remitidas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), que confirmó la presencia de la bacteria en un producto lácteo elaborado y distribuido a nivel nacional.

De acuerdo con el informe técnico difundido por el SENASA el 9 de diciembre de 2025, el lote afectado corresponde a un queso Cremón doble crema, de pasta blanda, marca La Serenísima, en presentación de 500 gramos. Se trata del lote 2.703, elaborado el 3 de julio de 2025, con fecha de vencimiento el 11 de septiembre del mismo año, producido en el establecimiento B-I-05184 de Mastellone Hnos. S.A., ubicado en la ciudad bonaerense de Trenque Lauquen.
Bajo supervisión oficial, la empresa inició una investigación interna para identificar el origen de la contaminación, retiró el lote del mercado en todo el país y procedió a su destrucción, además de reforzar los controles sanitarios en sus líneas de producción.
La listeriosis es una enfermedad transmitida por alimentos contaminados con Listeria monocytogenes, una bacteria que puede sobrevivir y multiplicarse incluso en condiciones de refrigeración. Si bien se elimina con la cocción, representa un riesgo significativo para determinados grupos poblacionales. Los alimentos más frecuentemente asociados a brotes incluyen fiambres, embutidos, lácteos elaborados con leche no pasteurizada, verduras crudas y pescados crudos o ahumados.

Los síntomas pueden presentarse de forma leve —con fiebre, malestar general, náuseas, vómitos o diarrea— o evolucionar hacia cuadros graves como meningitis o septicemia. En mujeres embarazadas, la infección puede provocar abortos espontáneos, partos prematuros o complicaciones en el recién nacido. El período de incubación puede extenderse hasta 70 días.
Las autoridades sanitarias recomendaron no consumir el queso involucrado, incluso si se encuentra fraccionado o congelado, extremar las medidas de higiene en la manipulación de alimentos y lavar cuidadosamente los vegetales crudos. Asimismo, instaron a consultar de inmediato al sistema de salud ante la aparición de síntomas compatibles, especialmente en personas embarazadas, adultos mayores o pacientes con sistemas inmunológicos debilitados.
