Las canastas en Tucumán avanzaron por debajo del índice de inflación mensual, lo que refleja un alivio en el costo de vida. La CBA creció 0,5% y la CBT 1,1% frente al 1,6% de inflación. Una familia necesitó más de $32.000 por día para no ser pobre, con valores más bajos que en el Gran Buenos Aires.
El informe de la Dirección de Estadística de la Provincia destacó que en agosto la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) aumentaron menos que la inflación general, en una señal de estabilidad en los precios esenciales. La primera subió apenas 0,5% y la segunda 1,1%, mientras que el IPC provincial marcó 1,6%.

Estos resultados consolidan la tendencia de desaceleración en el costo de los bienes básicos, en línea con las políticas económicas del gobierno nacional, que empiezan a mostrar efectos positivos en el poder adquisitivo de las familias.
En lo que va del año, las canastas acumulan aumentos similares al índice general: 17,6% la CBA y 16,0% la CBT, frente al 18% del IPC, lo que refuerza la convergencia y la estabilidad en la economía cotidiana de los hogares.
Para un Hogar Tipo 2, compuesto por dos adultos y dos niños, la CBA alcanzó en agosto los $470.119 y la CBT los $969.824. En concreto, una familia tucumana necesitó alrededor de $32.300 diarios para cubrir alimentos y servicios, cifra inferior a los $1.160.780 que mide el INDEC para el Gran Buenos Aires.

De hecho, la CBT en Tucumán resulta casi un 20% más barata que en el conurbano bonaerense, lo que marca una diferencia favorable para las familias de la provincia y evidencia que el costo de vida local mantiene una ventaja en el contexto nacional.
