El diputado nacional Roberto Sánchez presentó este lunes el nuevo frente electoral “Unidos por Tucumán”, acompañado por referentes del radicalismo, el socialismo y otros sectores políticos que buscan una alternativa al oficialismo provincial y al gobierno nacional encabezado por Javier Milei.
Sánchez, quien buscará renovar su banca en el Congreso, sostuvo que el nuevo espacio se construye sobre “criterio, valores y convicciones” y apunta a representar a los tucumanos que no se sienten contenidos ni por el justicialismo ni por La Libertad Avanza. El diputado aseguró: “Somos un frente amplio que pone a Tucumán por delante”.
Durante la presentación, se refirió también a los recientes vetos presidenciales a las leyes que aumentaban las jubilaciones y prorrogaban la moratoria previsional. “Ya el año pasado votamos en contra del veto del Poder Ejecutivo. Los jubilados necesitan una mejora real en sus haberes y vamos a mantener esa conducta”, afirmó.
Uno de los momentos más enfáticos del discurso fue cuando habló sobre la situación de las personas con discapacidad: “Vamos a votar a favor de los discapacitados. Hoy están atravesando una situación muy crítica, tanto quienes necesitan asistencia como quienes trabajan para ellos. Es un tema que no puede esperar”.
El legislador tucumano también repasó su postura frente a la Ley Bases. Si bien votó a favor del proyecto oficialista, destacó que su espacio logró excluir algunos artículos que, según él, perjudicaban a la provincia. “No estamos de acuerdo con importar azúcar ni con desregular el mercado que afecta a la caña”, señaló, en un intento por mostrarse como un defensor de las economías regionales, tras acompañar buena parte del paquete impulsado por el Ejecutivo.
La coalición, que incluye al socialismo, la Coalición Cívica y otros sectores, emula experiencias similares en provincias como Santa Fe y Jujuy, donde frentes amplios lograron imponerse en elecciones recientes. En ese sentido, Sánchez remarcó que su propuesta busca “alejarse de los extremos” y defender los intereses tucumanos sin alineamientos rígidos.
Sin embargo, el armado genera dudas sobre su verdadera orientación. Entre la indefinición ideológica, las alianzas con sectores históricamente enfrentados y el intento de ocupar un “centro” político cada vez más difuso, el nuevo frente parece más preocupado por no incomodar a nadie que por ofrecer un proyecto claro. En un contexto donde las posiciones firmes ganan terreno, Unidos por Tucumán se presenta como una opción moderada, aunque con sabor a tibieza.

