La causa penal que investiga a los abogados Alfredo Alejandro Aydar y Silvia Aydar sumó un nuevo y explosivo capítulo. Mientras la Justicia continúa reuniendo pruebas en una investigación por una presunta estafa, la denunciante decidió redoblar la ofensiva y presentó una denuncia formal ante el Colegio de Abogados de Tucumán para que intervenga el Tribunal de Ética.
El expediente, que se tramita en la Unidad Fiscal Especializada en Robos y Hurtos de la IV Nominación, gira en torno a una serie de hechos denunciados por T.C, quien sostiene haber sido víctima de un perjuicio económico durante la administración de fondos que debía recibir como reparación en una causa anterior.
Según la presentación judicial, la investigación apunta a reconstruir el recorrido de importantes sumas de dinero y determinar si existieron maniobras irregulares en perjuicio de la joven. La denunciante asegura que fue inducida a confiar la administración de esos recursos a personas de su entorno profesional, situación que hoy es objeto de análisis por parte de la Justicia.
En las últimas horas, además, la querella rechazó un planteo impulsado por la defensa de los imputados que buscaba poner fin al proceso mediante una salida alternativa. Por el contrario, la víctima solicitó expresamente que la causa continúe hasta las últimas instancias y que se determinen las responsabilidades correspondientes en sede penal.
Mientras tanto, los investigadores avanzan sobre pruebas obtenidas durante distintos procedimientos. Entre ellas se encuentran dispositivos electrónicos, teléfonos celulares y documentación secuestrada en allanamientos, material que actualmente es sometido a peritajes para reconstruir los movimientos de fondos y las comunicaciones vinculadas al caso.
La presentación ante el Tribunal de Ética abre ahora un nuevo frente para los profesionales investigados. El organismo deberá analizar la conducta denunciada y evaluar si corresponde iniciar actuaciones disciplinarias independientes de la causa penal.
Con una investigación en marcha, pruebas bajo análisis y un proceso ético-profesional que comienza a tomar forma, el caso amenaza con convertirse en uno de los escándalos judiciales de mayor repercusión en Tucumán durante los últimos años.
