Tras conocerse los resultados, que mostraron un nuevo retroceso en matemática, lectura y ciencias, Capital Humano calificó la situación como “preocupante”, pero remarcó que los jóvenes evaluados transitaron buena parte de su escolaridad durante gestiones anteriores. Torrendell sostuvo que revertir un problema estructural llevará tiempo y defendió los planes nacionales de Alfabetización y Matemática.
El Gobierno nacional salió a fijar posición luego de que se conocieran los resultados de las pruebas PISA 2025, que volvieron a mostrar dificultades para los estudiantes argentinos en las tres áreas evaluadas. Desde el Ministerio de Capital Humano remarcaron que el desempeño registrado no es consecuencia de una situación reciente, sino de aprendizajes acumulados a lo largo de una trayectoria escolar que comenzó en 2013.
La cartera que conduce Sandra Pettovello calificó el escenario como “preocupante”, aunque puso el acento en el carácter estructural del problema. A través de un comunicado y un video difundido en redes sociales, el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y la subsecretaria de Información y Evaluación Educativa analizaron los resultados y plantearon los desafíos que enfrenta el sistema.
“PISA 2025 muestra una situación preocupante”, señaló la funcionaria, quien además destacó que el retroceso no es exclusivamente argentino: los resultados globales de las tres áreas fueron los más bajos desde el inicio de la evaluación, en 2000. Sin embargo, advirtió que el país ya partía de niveles bajos.
Los números que encendieron la alarma
En matemática, solo el 24% de los estudiantes argentinos alcanzó el nivel básico de competencia, frente al 65% promedio de los países de la OCDE. El 76% restante quedó por debajo de ese umbral. El porcentaje de alumnos que no alcanzó el nivel mínimo había sido del 73% en 2022 y del 69% en 2018.
Con 367 puntos, Argentina quedó en el puesto 75 entre los 91 países participantes y octava entre las 13 naciones latinoamericanas evaluadas.
La situación también fue negativa en lectura y ciencias. En ciencias, el 41% de los estudiantes alcanzó el nivel 2 o superior, mientras que en lectura lo hizo el 40%. En esta última área, seis de cada diez jóvenes quedaron por debajo del nivel considerado básico.
Otro de los datos que refleja la magnitud del problema es que apenas el 7,8% de los estudiantes argentinos alcanzó simultáneamente el umbral mínimo en las tres materias y se mostró comprometido con la evaluación. Los niveles de desempeño más alto, además, fueron alcanzados por una proporción muy reducida de alumnos.
El Gobierno pone el foco en la trayectoria escolar
Ante este escenario, Capital Humano buscó diferenciar el resultado de las políticas educativas implementadas actualmente. El argumento oficial es que los estudiantes de 15 años que participaron de PISA 2025 comenzaron su trayectoria educativa en 2013, por lo que sus aprendizajes son el resultado de un proceso desarrollado durante más de una década.
Torrendell sostuvo que el diagnóstico debe abordarse con una perspectiva de largo plazo y advirtió que la solución no puede esperarse de manera inmediata. “Sabemos que un problema estructural no se resuelve en tres años”, afirmó.
En esa línea, el funcionario defendió las políticas impulsadas por la actual administración para intervenir sobre los aprendizajes fundamentales desde los primeros años de escolaridad.
“Desde el primer día el Ministerio de Capital Humano se enfocó en la mejora de los aprendizajes fundamentales, con dos políticas centrales”, sostuvo Torrendell, en referencia al Plan Nacional de Alfabetización y al Plan Nacional de Matemática.
El primero busca que los alumnos finalicen la escuela primaria con las herramientas necesarias de lectura y escritura. El programa contempla metas definidas, capacitación docente y coordinación con las provincias.
El segundo apunta a fortalecer las capacidades matemáticas de los estudiantes y realizar un seguimiento de los resultados en cada jurisdicción. Según explicó el Gobierno, ambos programas tienen alcance federal y buscan atacar desde las primeras etapas educativas las dificultades que luego quedan expuestas en evaluaciones internacionales como PISA.
De esta manera, la administración de Javier Milei reconoce el retroceso registrado en la evaluación internacional, pero sostiene que los resultados reflejan una crisis educativa de larga data y plantea que la recuperación deberá construirse a partir de políticas sostenidas en el tiempo, con especial énfasis en alfabetización y matemática.
