Un operativo conjunto realizado por la Dirección Nacional de Migraciones y efectivos de Gendarmería Nacional Argentina volvió a poner en el centro del debate el denominado “turismo sanitario” en el norte del país, luego de que las autoridades impidieran el ingreso a la Argentina de un colectivo procedente de Bolivia en el que viajaban varias mujeres embarazadas que pretendían acceder al sistema de salud pública argentino para dar a luz.
El procedimiento se desarrolló en un paso fronterizo de la provincia de Salta, donde personal migratorio y fuerzas de seguridad realizaron controles de documentación y entrevistas a los pasajeros que intentaban ingresar al territorio nacional.
Según informaron fuentes oficiales, durante las verificaciones los agentes detectaron inconsistencias entre las declaraciones iniciales de algunas pasajeras y la situación observada, ya que varias de ellas transitaban embarazos avanzados.
De acuerdo con la información difundida, en un primer momento las mujeres manifestaron que ingresaban al país con fines turísticos. Sin embargo, durante el desarrollo de las entrevistas habrían reconocido posteriormente que el verdadero objetivo del viaje era recibir asistencia médica en hospitales públicos argentinos para el nacimiento de sus hijos.
Ante esta situación, las autoridades aplicaron la figura conocida como “falso turismo”, contemplada dentro de la normativa migratoria vigente para aquellos casos en los que el motivo declarado para ingresar al país no coincide con la finalidad real del viaje.
Este mecanismo permite evaluar distintos elementos, entre ellos la existencia de reservas de alojamiento, pasajes de regreso, disponibilidad de recursos económicos suficientes y la coherencia entre las condiciones concretas del ingreso y el motivo informado por los viajeros.
Tras las actuaciones realizadas por Migraciones y Gendarmería, el colectivo fue rechazado y se impidió el ingreso de las pasajeras al territorio argentino.
El episodio volvió a reactivar la discusión sobre la utilización de los servicios públicos por parte de ciudadanos extranjeros no residentes, especialmente en provincias fronterizas como Salta, donde históricamente existe un importante flujo migratorio proveniente de países limítrofes.
Desde la Dirección Nacional de Migraciones señalaron además que continuarán reforzando los controles en los distintos pasos fronterizos del norte argentino para garantizar el cumplimiento de las disposiciones vigentes y prevenir irregularidades vinculadas con el ingreso al país.
