El fútbol argentino atraviesa horas de profundo dolor tras conocerse la muerte de Fernando Gayoso, histórico entrenador de arqueros que trabajó en clubes como Racing, Vélez y Tigre, y que tuvo un recordado paso por Boca Juniors. Tenía 55 años y luchaba desde hacía casi dos años contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
La noticia fue confirmada este martes y rápidamente generó conmoción en el ambiente futbolístico. Gayoso había sido internado en las últimas semanas en el Sanatorio Mitre debido a un cuadro de neumonía. Su hijo, Fran, lo despidió con un emotivo mensaje en redes sociales: “Hasta siempre, campeón. Te voy a extrañar toda mi vida, descansá en paz”.
En señal de homenaje, Boca Juniors colocó las banderas a media asta en el predio de Ezeiza, donde Gayoso continuaba trabajando con funciones adaptadas pese al avance de la enfermedad. El club también publicó un mensaje oficial para despedirlo.
“Fernando será recordado por su compromiso, su profesionalismo y la calidez con la que acompañó cada etapa en nuestra institución. Acompañamos a su familia, amigos y seres queridos en este difícil momento. ¡Hasta siempre, Fer!”, expresó el Xeneize.
Gayoso había recibido un enorme reconocimiento de los hinchas durante la Copa Libertadores 2023 por su trabajo junto a Sergio “Chiquito” Romero, clave en las definiciones por penales que llevaron al equipo dirigido entonces por Jorge Almirón hasta la final continental.
El año pasado, el ex entrenador de arqueros había contado públicamente que padecía ELA y relató cómo la enfermedad comenzó a afectar su movilidad. Según explicó, los primeros síntomas aparecieron a fines de 2022, cuando empezó a notar dificultades para entrenar y levantar pesas con el brazo derecho.
“Hace casi dos años me diagnosticaron ELA. No puedo mover los brazos y tengo dificultad para caminar. Sigo yendo al club, estoy con los chicos, con la Primera. El club me dio una función que me permite seguir en el fútbol”, había contado en una entrevista con Radio Continental en mayo de 2025.
En aquella charla también habló del duro impacto emocional que le provocó el diagnóstico. “Cuando me dijeron que probablemente era ELA, sentí que se terminaba todo. Se me vino a la cabeza el caso de Esteban Bullrich. Se me puso todo negro”, recordó.
A pesar de las limitaciones físicas, Gayoso intentó mantenerse activo y ligado al fútbol, una de sus grandes pasiones. Boca le asignó tareas vinculadas a las divisiones inferiores para que pudiera continuar asistiendo al predio y acompañando a los jóvenes arqueros.
Durante los últimos meses también atravesó un fuerte golpe personal: en enero había fallecido su esposa, Silvina Mazza, con quien compartió más de 30 años de vida.
“30 años caminando juntos, en las buenas y en las malas. Hoy me toca despedirte solo por un rato”, había escrito entonces en sus redes sociales.
En distintas entrevistas, Gayoso agradeció el apoyo recibido por parte del mundo del fútbol y destacó especialmente el acompañamiento de Juan Román Riquelme y de Boca Juniors.
“No tengo palabras para agradecerle a la gente que me ayuda. El hincha de Boca y el fútbol en general me dieron una respuesta enorme”, había expresado.
Su fallecimiento deja una profunda tristeza en el fútbol argentino, donde era reconocido no solo por su trayectoria profesional, sino también por su fortaleza, humildad y calidad humana.
