El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, expuso este miércoles en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde defendió el programa económico del Gobierno y descartó de manera categórica una devaluación del tipo de cambio como herramienta para mejorar la competitividad.
Durante su presentación, el funcionario reconoció que uno de los principales desafíos actuales es la velocidad de la recuperación económica. “No tengo ninguna duda de que nos va a ir bien. Ahora, ¿qué me preocupa? La velocidad de la recuperación”, sostuvo, al tiempo que remarcó el potencial de crecimiento del país, estimado entre el 8% y el 10% anual, condicionado en gran parte por la respuesta del sector privado.
En ese marco, Caputo fue enfático al rechazar las presiones de algunos economistas y sectores de la oposición que plantean la necesidad de una devaluación. El ministro sostuvo que ese enfoque responde a una visión equivocada sobre la competitividad y defendió la estrategia oficial basada en el orden macroeconómico y la estabilidad.
El titular del Palacio de Hacienda aseguró que el actual esquema económico no implica una contradicción entre crecimiento y desinflación. Según explicó, tras el piso de actividad registrado en 2024, la economía comenzó a mostrar señales de recuperación mientras la inflación continuó desacelerándose, una tendencia que proyecta consolidar en los próximos meses.
En respaldo de su diagnóstico, destacó que el nivel de actividad, el consumo privado y las exportaciones se encuentran en niveles elevados, y señaló que 12 de los 16 sectores de la economía ya evidencian crecimiento. No obstante, reconoció que la recuperación presenta diferencias entre rubros, lo que explica la percepción dispar en distintos sectores.
Caputo también subrayó el impacto del cambio de modelo impulsado por el gobierno de Javier Milei, centrado en el equilibrio fiscal, la reducción de la intervención estatal y la apertura económica. En ese sentido, planteó que, a medida que los resultados comienzan a consolidarse, también aumentan las resistencias al programa.
Asimismo, puso en valor el dinamismo de sectores estratégicos como la energía y la minería, y proyectó exportaciones por hasta 270.000 millones de dólares en la próxima década. En esa línea, indicó que ya hay 13 proyectos aprobados en el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) por 27.000 millones de dólares, y otros 22 en evaluación por cerca de 55.000 millones.
Finalmente, el ministro destacó que la consolidación del crecimiento permitirá avanzar en una reducción de la carga impositiva, e incluso planteó la posibilidad de trasladar esa dinámica a las provincias. A modo de cierre, buscó transmitir una señal de confianza al sector empresario al afirmar que la Argentina se posiciona como una de las economías con mayor potencial de crecimiento en las próximas décadas.
