La búsqueda de Sebastián, el adolescente de 15 años que había desaparecido en el río Salí, terminó de la peor manera este jueves, cuando se confirmó el hallazgo de su cuerpo tras más de 48 horas de intensa angustia y rastrillajes ininterrumpidos.
El trágico desenlace fue confirmado por la propia familia del joven, que puso fin a dos días de desesperación e incertidumbre. La noticia generó una profunda conmoción entre vecinos, allegados y toda la comunidad que había seguido de cerca el operativo con la esperanza de encontrarlo con vida.

El hecho ocurrió el pasado martes, cuando Sebastián se encontraba pescando junto a un familiar en las márgenes del río. De acuerdo con las primeras reconstrucciones, el adolescente fue sorprendido por la fuerte correntada, que lo arrastró sin darle posibilidad de salir por sus propios medios.
Desde el momento de su desaparición se desplegó un amplio operativo de búsqueda que contó con la participación de la Policía, equipos de emergencia y organismos provinciales. Sin embargo, un rol clave lo tuvo la comunidad: familiares, amigos y vecinos recorrieron incansablemente la zona, rastrillando las márgenes del río día y noche, incluso durante la madrugada.
Tras confirmarse el hallazgo, el dolor se hizo sentir con fuerza entre los seres queridos del adolescente. A pesar del profundo pesar, la familia expresó su agradecimiento a todos aquellos que colaboraron en la búsqueda, destacando la solidaridad y el acompañamiento recibido durante las horas más difíciles.
La tragedia vuelve a poner en foco los riesgos que representan los cursos de agua con fuerte correntada y deja una comunidad atravesada por el dolor ante la pérdida de un joven vecino.
