La Iglesia advierte sobre los riesgos de intervenciones médicas en menores y llama a proteger la dignidad humana, luego de la cancelación del Encuentro Global de Infancias Trans previsto en Tucumán.
En medio de la controversia que derivó en la suspensión del evento, los obispos de Tucumán, La Santísima Concepción y Cafayate difundieron una carta pastoral donde apelan al “principio de precaución” y a la responsabilidad adulta frente a decisiones médicas que podrían afectar a niños y adolescentes. El documento, titulado Carta sobre algunos aspectos de la dignidad humana, se inspira en el texto vaticano Dignitas Infinita y reafirma el valor inalienable de toda persona, más allá de sus circunstancias.

Los prelados destacaron el trabajo pastoral de la Iglesia con personas trans y en situación de vulnerabilidad, pero expresaron preocupación por “ideologías que desvinculan la identidad de la biología”. Citando al Papa Francisco, advirtieron que “el sexo biológico y el género se pueden distinguir, pero no separar”.
En el texto, los obispos subrayan la necesidad de cuidado y protección: “Los adultos debemos cuidar y proteger a los niños ayudándolos a integrar su experiencia afectiva y corporal”, sostienen. También remarcan que las decisiones médicas irreversibles deben posponerse hasta alcanzar la madurez necesaria.
Aunque no mencionan directamente el Congreso suspendido, la carta llega en un momento de fuerte debate social. Mientras la Fundación Transformando Familias lamentó la “ausencia de empatía”, sectores religiosos y conservadores celebraron la cancelación como una medida en defensa de la infancia.
