River quedó afuera y otra vez se hunde en la Copa Libertadores. El equipo de Marcelo Gallardo no pudo revertir la serie en Brasil, cayó 3 a 1 ante Palmeiras en el Allianz Parque y se despidió de la competencia con una dura eliminación en cuartos de final.
River llegó a San Pablo con la obligación de ganar tras la derrota sufrida en el Monumental. El arranque pareció encaminar la hazaña: a los 7 minutos, Maximiliano Salas aprovechó un descuido de la defensa brasileña y con un derechazo abajo abrió el marcador, igualando el global y despertando la ilusión millonaria.

Sin embargo, la esperanza duró poco. En el segundo tiempo, Palmeiras mostró toda su jerarquía y puso las cosas en su lugar. Vítor Roque apareció a los 51’ para anotar el empate que desarmó a River y desató la euforia en el Allianz Parque. A partir de ahí, los de Gallardo se fueron apagando y no encontraron respuestas futbolísticas ni anímicas para volver a meterse en el partido.

Ya en el cierre, la pesadilla fue completa: José Manuel López, exjugador de Lanús, se encargó de sepultar las ilusiones riverplatenses con un doblete letal. Primero, a los 91’ desde el punto de penal, y luego a los 95’, con un derechazo que liquidó el duelo y la serie. Palmeiras selló un global contundente y accedió a las semifinales de la Copa Libertadores, dejando a River con las manos vacías.

La eliminación golpea fuerte en Núñez. River volvió a mostrar falencias en instancias decisivas, quedando otra vez en el camino frente a un rival brasileño que lo superó en todos los aspectos. La frustración es doble: el equipo arrancó con ventaja y, aun así, terminó derrumbándose en el peor momento.
En Brasil celebran el paso de Palmeiras, que va por otra semifinal consecutiva de la mano de Abel Ferreira. En Argentina, en cambio, River deberá digerir una eliminación que duele, porque River quedó afuera y River otra vez se hunde en la Copa Libertadores.
