San Martín de Tucumán afronta días decisivos en la Primera Nacional. Después del golpe sufrido en Madryn, el equipo de Mariano Campodónico se prepara para dos partidos consecutivos que pueden marcar su rumbo en la temporada. El entrenador, que no elude responsabilidades, aseguró que la meta es clara: ganar los seis puntos y volver a pelear arriba.

La dura derrota ante Deportivo Madryn obligó a un repliegue interno. El plantel optó por el silencio y el trabajo, priorizando la recuperación futbolística y anímica. En los entrenamientos, Campodónico no solo buscó ajustar lo táctico, sino devolver la confianza a un grupo que sabe que tiene potencial para más. “Fue un golpe duro. Traté de darle tranquilidad a los chicos y pensar que el partido con Alvarado va a ser distinto. Cuando las cosas no salgan, el responsable voy a ser yo; cuando salgan, vamos a ser todos juntos”, afirmó el DT.
La idea del cuerpo técnico fue volver a las bases: posesión, precisión en velocidad y efectividad en el último tercio. “Tenemos dos partidos en casa y debemos sumar seis puntos. Los jugadores deben jugar tranquilos, disfrutar y recordar que están en el mejor equipo de la categoría”, remarcó Campodónico, consciente de que Alvarado llega con la urgencia de escapar del descenso, lo que lo convierte en un rival incómodo.
Dentro del vestuario, la autocrítica también tuvo lugar. Matías García reconoció que el primer tiempo en Madryn fue uno de los peores del año, pero puso el foco en lo que viene: “Quedan nueve partidos y no podemos dejar pasar más puntos, sobre todo en casa”. Por su parte, el capitán Darío Sand apeló a la experiencia y la paciencia: “Estos dos partidos de local van a ser clave para volver a acomodarnos arriba. Queremos tener la pelota, asumir riesgos y abrir espacios”.

El calendario presenta una oportunidad: tres de los próximos cuatro partidos serán en La Ciudadela, incluyendo el duelo postergado que se jugará pocos días después de recibir a Alvarado. Una chance que, bien aprovechada, podría cambiar la posición del “Santo” de manera drástica, situación un tanto similar a la que pasan en Atlético tras la derrota ante La Lepra.
La derrota en Madryn dolió, pero no define la pelea. El San Martín de Campodónico llega con la guardia alta, un plan de juego claro y la determinación de hacer pesar su localía. El objetivo es simple y contundente: recuperar protagonismo y seguir soñando con el ascenso.
